Por Alejo Rivas Devecchi
La semana pasada se destapó la que parece ser una de las mayores estafas de los últimos tiempos en España. La Fiscalía Anticorrupción acusó a las empresas Afinsa Bienes Tangibles y Forum Filatélico de estafa a sus inversores, el desfase patrimonial de las dos empresas suma 3.522 millones de euros y afecta a unos 350.000 pequeños inversionistas. El sábado 13, el juez de la Audiencia Nacional Fernando Grande-Marlaska ordenó la prisión incondicional del presidente de Fórum Filatélico, Francisco Briones Nieto, y otros tres consejeros de la entidad por la acusación de estafa agravada, blanqueo de capitales, administración desleal e insolvencia punible. Los detenidos el sábado se sumaron a cinco directivos de Afinsa cuya prisión había ordenado el juez Santiago Pedraz el viernes, por acusaciones similares.
Las dos empresas venían siendo objeto de una investigación judicial a raíz de una denuncia interpuesta por un inversor afectado ante el Tribunal Superior de Justicia de Madrid en julio de 2005. El tribunal dio cuenta del asunto a la Fiscalía Anticorrupción, que solicitó la asistencia de la Agencia Tributaria. En esta línea de trabajo, Hacienda investigó las empresas y descubrió presuntas irregularidades. Casi un año después de la denuncia, los investigadores llegaron a la conclusión que las empresas están en "clara quiebra" y a esto agrega que han incurrido además en otros delitos.
La acusación afirma que la red comercial de Fórum Filatélico consiguió "importantes aportaciones de parte de personas a las que se entregaron lotes de sellos sumamente sobrevalorados y luego cantidades en concepto de intereses que no eran tales sino parte del metálico recibido de los propios clientes". Según la asociación Consumer Action, dedicada a la defensa del consumidor en Estados Unidos, esta práctica es conocida como “fraude de pirámide”, consiste en el tipo de fraude en el que los promotores reclutan inversionistas que usan para que a su vez recluten a otros. A todos se les promete ganancias fabulosas, muy por encima de las tasas de interés que maneja el mercado. El dinero de los últimos ingresados al sistema se utiliza para pagar intereses a los que invirtieron primero para mantenerlos inmersos en el sistema el mayor tiempo posible y que sigan reclutando “inversores”.
La empresa Afinsa, por su parte, es acusada por el mismo motivo con el agravante de que además habría falsificado sellos. Según radio El Espectador de Uruguay, al menos 100.000 sellos uruguayos con un valor real de entre 16 y 37 pesos (entre 0.5 y 1.2 euros) cada uno, según la base de a datos de la Administración Nacional de Correos del Uruguay; fueron vendidos por estas empresas en España a precios cercanos a los 70 y 300 euros. Los sellos uruguayos habrían sido impresos en Argentina, con motivos de Mundiales de Fútbol europeos, y luego comercializados, por catálogo, en Europa.
Lo que el ciudadano de a pie no alcanza a entender es por qué extraña razón, si estas empresas son fraudes conocidos hace ya tiempo, se les permite seguir funcionando. Hace ya demasiado tiempo que funcionan en todo el mundo a la vista y complacencia de los diferentes gobiernos. Quizás algunas sepan disfrazar sus actividades para parecer legítimas, pero todos tenemos algún amigo, familiar o conocido que ha sido atrapado por uno de estos sistemas. Los hemos visto desesperados intentando vender jabones a precio de platino o cosas por el estilo por un período de tiempo proporcional al interés que los promotores tienen en ellos. Estas organizaciones crean una estructura de secta quasi-religiosa que mantiene al integrante enganchado en un sentimiento de pertenencia a un grupo de iluminados que conoce “la verdad” y por eso tendrá acceso a una vida de lujos y placeres vedada a aquellos que no crean ciegamente en el sistema. Los inversionistas son adiestrados al punto de pegar su foto frente a la mansión de sus sueños y escuchar permanentemente grabaciones que les instruyen acerca de cómo llevar cada detalle de sus vidas incluso la relación con sus familias. En los casos en que un esposo se incorpora al sistema y el otro se niega, llegan incluso a utilizar los medios a su alcance para romper la romper la pareja, y muchas veces lo logran.
Por supuesto que a esas autoridades económicas que tantos inconvenientes encuentran para desenmascarar los macro fraudes, no se les escapa que el pequeño comerciante vendió algún artículo sin boleta, o que algún trabajador intentó descontar algo de más en su declaración de renta anual. Será que entre fantasmas no se deben pisar las sábanas.
El País
El Espectador
domingo, mayo 14, 2006
martes, mayo 02, 2006
El día de los trabajadores
Alejo Rivas Devecchi
A fines del siglo XIX, la situación de los obreros a nivel mundial era realmente mala. La jornada laboral se extendía hasta 18 horas, se descansaba sólo el tiempo suficiente para recobrar las fuerzas necesarias para volver a levantarse y trabajar nuevamente, los salarios era más que insuficientes, las familias obreras vivían en condiciones de extrema pobreza. En Chicago se gestó el caldo de cultivo que desembocó en el movimiento obrero que daría los pasos necesarios para acabar con esta situación, al menos parcialmente. Los barrios tugurizados donde vivían los obreros estaban atestados de inmigrantes europeos que habían venido en busca de una mejor vida y, en el último tercio del siglo, se encontraban con una gran depresión, que empezó a principios de los setenta y duró veinte años.
En marzo de 1886 la consigna de los obreros organizados era la reducción de la jornada laboral a ocho horas, aunque la mayoría de las agremiaciones abogaban además por el aumento de salarios, el reconocimiento legal de las organizaciones sindicales, los derechos de la mujer trabajadora y la prohibición del trabajo infantil.
La intransigencia de los sectores patronales llevó a una huelga general acatada por más de 320.000 obreros, de todas las nacionalidades y niveles. El 12 de abril la Central Obrera de Nueva York llamó a una gran movilización para el 1º de mayo. La prensa se mostraba comprensiva con el movimiento obrero, pero consideraba "abusivas" las reivindicaciones, y creía necesario que los huelguistas fueran encarcelados para generar un "benéfico terror en la clase trabajadora" ( The Chicago Tribune).
El 1º de mayo de 1886 se realizó un mitin multitudinario en Haymarket, Chicago. Parsons, uno de los principales dirigentes gremiales, pronunció un discurso en el que describía condiciones de trabajo y vida de los obreros. Mostró con datos estadísticos oficiales que los trabajadores recibían sólo el 15 % de los bienes que producen, y los dueños del capital se quedaban con el resto. Terminó con una frase premonitoria: "Yo no estoy aquí para incitar a nadie, sino para exponer los hechos tal y como son, incluso si esto me va a costar la vida antes de que llegue mañana". Casi al final del acto comenzó a llover y la multitud empezó a retirarse, en ese momento la policía se apostó frente a la tribuna y ordenó desalojar la plaza; en medio de la confusión explotó una bomba entre los grupos de la fuerza policial, y mató a un agente. Entonces se desató lo que la prensa llamó la "rebelión de Haymarket".
La represión fue indiscriminada, se detuvo a todos los militantes obreros, se clausuraron sus órganos de prensa, se prohibieron las reuniones de obreros y se organizaron grupos parapolicales para mantener el “orden”. Los dirigentes Spies, Fielden, Fischer, Engel, Neebe, Lingg y Schwab fueron detenidos, entre otros tantos. Parsons, que no fue ubicado por la policía se entregó para compartir la suerte de sus compañeros.
Durante el juicio contra los dirigentes, el propio fiscal dejó en claro que el motivo de este proceso no era la muerte de un oficial de policía, sino un intento por detener la lucha obrera: "ellos no son más culpables que los que los siguen. Condénenles como lección a los demás; ahórquenles para salvaguardar nuestra sociedad", dijo el fiscal Grinnell. Se esperaba un castigo ejemplarizante para desalentar a otros que pretendieran reclamar sus derechos. El 20 de agosto el tribunal condenó a pena capital de siete de los encausados y 15 años de trabajos forzados a Oscar Neebe.
El proceso de Haymarket promovió la solidaridad internacional, llegaron pedidos de clemencia de autoridades y personalidades del mundo entero y también de dentro de los Estados Unidos. El 11 de Noviembre de 1887, Parsons, Spies, Fischer y Engel fueron ejecutados. Fielden y Schwab condenados a cadena perpetua. Lingg, había muerto em prisión en dudosas circunstancias. En 1893, los obreros de Chicago erigieron un obelisco sobre su tumba que dice:
“Fundadores del movimiento americano por las ocho horas:
August Spies, Albert Parsons, Adolph Fischer, Georg Engel, Louis Lingg.
Ejecutados por el Estado de Illinois, Chicago 1887”
El Primer Congreso de la II Internacional (Congreso Internacional Obrero Socialista de París) realizado en julio de 1889, declaró el 1º de mayo como Día de la Solidaridad Internacional de los Trabajadores.
Esta es una versión de los hechos que llevaron a la muerte de los mártires de Chicago y al establecimiento del día mundial de los trabajadores, lástima que a Australia aún no haya llegado la noticia.
(Fuente: El Obrero Revolucionario, No 351)
A fines del siglo XIX, la situación de los obreros a nivel mundial era realmente mala. La jornada laboral se extendía hasta 18 horas, se descansaba sólo el tiempo suficiente para recobrar las fuerzas necesarias para volver a levantarse y trabajar nuevamente, los salarios era más que insuficientes, las familias obreras vivían en condiciones de extrema pobreza. En Chicago se gestó el caldo de cultivo que desembocó en el movimiento obrero que daría los pasos necesarios para acabar con esta situación, al menos parcialmente. Los barrios tugurizados donde vivían los obreros estaban atestados de inmigrantes europeos que habían venido en busca de una mejor vida y, en el último tercio del siglo, se encontraban con una gran depresión, que empezó a principios de los setenta y duró veinte años. En marzo de 1886 la consigna de los obreros organizados era la reducción de la jornada laboral a ocho horas, aunque la mayoría de las agremiaciones abogaban además por el aumento de salarios, el reconocimiento legal de las organizaciones sindicales, los derechos de la mujer trabajadora y la prohibición del trabajo infantil.
La intransigencia de los sectores patronales llevó a una huelga general acatada por más de 320.000 obreros, de todas las nacionalidades y niveles. El 12 de abril la Central Obrera de Nueva York llamó a una gran movilización para el 1º de mayo. La prensa se mostraba comprensiva con el movimiento obrero, pero consideraba "abusivas" las reivindicaciones, y creía necesario que los huelguistas fueran encarcelados para generar un "benéfico terror en la clase trabajadora" ( The Chicago Tribune).
El 1º de mayo de 1886 se realizó un mitin multitudinario en Haymarket, Chicago. Parsons, uno de los principales dirigentes gremiales, pronunció un discurso en el que describía condiciones de trabajo y vida de los obreros. Mostró con datos estadísticos oficiales que los trabajadores recibían sólo el 15 % de los bienes que producen, y los dueños del capital se quedaban con el resto. Terminó con una frase premonitoria: "Yo no estoy aquí para incitar a nadie, sino para exponer los hechos tal y como son, incluso si esto me va a costar la vida antes de que llegue mañana". Casi al final del acto comenzó a llover y la multitud empezó a retirarse, en ese momento la policía se apostó frente a la tribuna y ordenó desalojar la plaza; en medio de la confusión explotó una bomba entre los grupos de la fuerza policial, y mató a un agente. Entonces se desató lo que la prensa llamó la "rebelión de Haymarket".
La represión fue indiscriminada, se detuvo a todos los militantes obreros, se clausuraron sus órganos de prensa, se prohibieron las reuniones de obreros y se organizaron grupos parapolicales para mantener el “orden”. Los dirigentes Spies, Fielden, Fischer, Engel, Neebe, Lingg y Schwab fueron detenidos, entre otros tantos. Parsons, que no fue ubicado por la policía se entregó para compartir la suerte de sus compañeros.
Durante el juicio contra los dirigentes, el propio fiscal dejó en claro que el motivo de este proceso no era la muerte de un oficial de policía, sino un intento por detener la lucha obrera: "ellos no son más culpables que los que los siguen. Condénenles como lección a los demás; ahórquenles para salvaguardar nuestra sociedad", dijo el fiscal Grinnell. Se esperaba un castigo ejemplarizante para desalentar a otros que pretendieran reclamar sus derechos. El 20 de agosto el tribunal condenó a pena capital de siete de los encausados y 15 años de trabajos forzados a Oscar Neebe.
El proceso de Haymarket promovió la solidaridad internacional, llegaron pedidos de clemencia de autoridades y personalidades del mundo entero y también de dentro de los Estados Unidos. El 11 de Noviembre de 1887, Parsons, Spies, Fischer y Engel fueron ejecutados. Fielden y Schwab condenados a cadena perpetua. Lingg, había muerto em prisión en dudosas circunstancias. En 1893, los obreros de Chicago erigieron un obelisco sobre su tumba que dice:
“Fundadores del movimiento americano por las ocho horas:
August Spies, Albert Parsons, Adolph Fischer, Georg Engel, Louis Lingg.
Ejecutados por el Estado de Illinois, Chicago 1887”
El Primer Congreso de la II Internacional (Congreso Internacional Obrero Socialista de París) realizado en julio de 1889, declaró el 1º de mayo como Día de la Solidaridad Internacional de los Trabajadores.
Esta es una versión de los hechos que llevaron a la muerte de los mártires de Chicago y al establecimiento del día mundial de los trabajadores, lástima que a Australia aún no haya llegado la noticia.
(Fuente: El Obrero Revolucionario, No 351)
lunes, abril 17, 2006
Murió Harry Siedler, una mala noticia, aunque no para todos.
Hace unos días murió uno de los arquitectos australianos que se ganó mi respeto, de hecho el que más. Con esta partida, Australia no sólo pierde un creador, sino que también pierde un crítico de las políticas fascistas que el gobierno nacional lleva adelante respecto a la inmigración, y de las políticas de discriminación cultural iletrada que practican los concejos locales.
Harry Siedler nació en Viena en 1923, en 1938 escapó a Inglaterra, donde fue encarcelado por el delito de haber nacido en Austria. Estuvo dos años preso, primero en la isla de Man y luego en Canadá. Ese período de prisión injusta marcó profundamente su visión de la realidad, igual que Cervantes en su cárcel africana, Siedler aprendió en carne propia el significado de la libertad para el hombre. A 65 años de su encarcelamiento, el arquitecto decía ver en el tratamiento que el gobierno australiano brinda a los emigrantes que no pudieron conseguir su residencia, una copia exacta de la injusticia que él mismo vivió.
“Un grave acto de inhumanidad” dijo, refiriéndose a la prisión a que son sometidos los inmigrantes, en una entrevista con Jo Mazzocchi en 2003. Al contrario que las teorías de los seguidores de Pauline Hanson, y demás líderes de ultraderecha, acerca de la alta criminalidad en los inmigrantes; Siedler se refería entonces, con la autoridad que da la experiencia propia, a la actitud de los inmigrantes: “ Si hacen sus maletas y dejan su casa, están tan desesperados que deben escapar, pregunte a cualquier psicólogo, son potencialmente excelentes ciudadanos. Sus hijos obtienen las más altas calificaciones en la escuela y en el HSC, y eso que no sabían ni hablar inglés cuando empezaron”, explicó.
Como suele hacer el poder con sus detractores, el aparato burocrático australiano hizo el intento de deshacerse de Harry Siedler. En julio del año pasado, su ciudadanía australiana fue revocada. Al parecer no se habían dado cuenta que este hombre había sido nombrado Compañero de la Orden de Australia, Medalla de oro del Royal Australian Institute of Architects (RAIA), y del Royal Institute of British Architects (RIBA). El intento no prosperó, al parecer no era momento de pasar tal vergüenza, pero valía el intento.
Con respecto a la política que practican los concejos comunales (Councils), Siedler escribió en 2004 una nota para Architecture Australia, la revista del RAIA. En esa nota el arquitecto criticaba a los planners que tienen la responsabilidad de informar al concejo acerca de las solicitudes de permisos de construcción. Estos profesionales de las reglamentaciones, no tienen formación estética y por lo tanto ningún criterio por el cual puedan opinar, mucho menos juzgar las propuestas de los arquitectos. Sin embargo, en contra de la propia reglamentación que en ningún artículo los habilita, rechazan proyectos basándose en criterios estéticos que, obviamente, desconocen. La de el arquitecto Siedler fue una de las pocas voces que escuché levantarse contra esta práctica arbitraria y primitivamente discriminatoria, mientras el propio RAIA mantenía un silencio sumiso y cómplice. Por desgracia, los únicos que pierden son los ciudadanos y el medio ambiente en que habitan.
En resumen, vamos a extrañar un profesional de la talla de Siedler, cada vez que veamos edificios como el Australia Square, el MLC Centre, el Blues Point Toser, y los más recientes, el Ian Thorpe Aquatic Centre en Ultimo y la Meriton Tower en George Street, nos quedaremos con la sensación que nos perdimos algunos otros, hasta mejores, que el creador no tuvo tiempo de materializar. Pero yo creo que lo que más voy a extrañar es al hombre que no dudaba en plantarse frente a la injusticia y alzar su voz bien alto para que los injustos de turno lo escucharan.
miércoles, abril 12, 2006
En España los gays “populares” salen del armario, y se casan, aunque su partido no quiera.

Por Alejo Rivas Devecchi (www.alejo.info)
El viernes pasado, el concejal de Cultura del Ayuntamiento de Ourense, José Araújo, se casó con Nino Crespo, en ceremonia oficiada por el alcalde (también del PP) Manuel Cabezas.
El proyecto de ley que permite el matrimonio de las parejas homosexuales en España fue aprobado en abril del 2005 en el Congreso de los Diputados. Entonces el Partido Popular se opuso rotundamente a la iniciativa socialista, a la que tildó de inconstitucional.
El 20 de septiembre de 2005, el portavoz del PP, Eduardo Zaplana, ya confirmaba al diario El Mundo que su partido tenía tomada “desde el principio” la "decisión política" de recurrir la ley sobre matrimonios homosexuales ante el Tribunal Constitucional. En esa oportunidad, Zaplana negó que existieran dentro de su grupo voces discrepantes con la decisión de recurrir ante el TC. Recordó que el PP no es contrario a la equiparación de los derechos de los homosexuales, sino a que su unión se denomine matrimonio (¿?).
No ha pasado un año, y el PP, no sólo tiene en sus filas voces discrepantes a la posición partidaria, esas voces están comenzando a decir “si, acepto” a un marido gay. Araújo fue el primero, como para desterrar la infundada fama de conservadurismo que se le atribuye a Galicia, pero ya vienen más. Javier Gómez, militante del PP y responsable del grupo de gays y lesbianas del partido, inició los trámites para casarse con su pareja, Manuel Ródenas. Gómez dijo sentirse "decepcionado" por la actitud de su partido con respecto al tema. Afirmó además que el alcalde de Madrid, también del PP, Alberto Ruiz-Gallardón, confirmó que contraerá matrimonio homosexual dentro de unos tres meses.
Las cosas parecen complicarse para la derecha española, por un lado deben mantener sus relaciones con la iglesia oponiéndose de plano a los matrimonios homosexuales, pero si siguen así, cuando quieran acordar la mayoría de sus militantes se habrán casado con personas de su mismo sexo, aprovechando la oportunidad que le han brindado sus adversarios políticos. Quizá la solución sea conversar el tema con los curas para que estos los autoricen a aprobar estas uniones como hecho consumado, como ya hicieron con el sistema heliocéntrico y otras tantas verdades irrefutables que consideraban herejías, y por las que asesinaron a tantísima gente en sus hogueras, hasta que terminaron por reconocer. Claro que generalmente con 400 años de tardanza. Otra opción podría ser esperar que los propios curas salgan del armario, no debe faltar tanto.
miércoles, marzo 29, 2006
Nueva esperanza en España, ETA dejará las armas
Por Alejo Rivas Devecchi
Vigo, miércoles a mediodía, en la televisión tres personas encapuchadas con uniforme negro y típicas boinas vascas, la del medio, una mujer es la que habla. Su discurso en español anuncia algo que España y Francia anhelan desde hace 40 años, el fin del terrorismo etarra.
La noticia del alto el fuego anunciado por la organización terrorista vasca fue recibida con júbilo en toda España y otros países de la Unión Europea. Los políticos, sin embargo, han tomado la novedad con cautela. El lehendakari Juan José Ibarretxe apeló a la responsabilidad de todos: “Es obligación de ETA no frustrar nunca más la ilusión de nuestro pueblo de hacer irreversible la paz y la reconciliación”, declaró el presidente vasco.
Por su parte el presidente del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, hizo un llamamiento a la responsabilidad de todas las formaciones políticas para “abrir definitivamente la puerta de un proceso de paz segura”. En su alocución en la sesión de control al Gobierno en el Congreso, y en declaraciones posteriores a la prensa, el presidente, hizo un homenaje a la sociedad del país vasco, por su sufrimiento en los últimos 30 años en que “ha sido, y es, la impulsora esencial del fin del terrorismo”, puntualizó.
El líder del principal partido de oposición, Mariano Rajoy dio la gran sorpresa cuando, por una vez, ofreció su apoyo al gobierno socialista en esta instancia “para cumplir los principios establecidos en el Pacto Antiterrorista”; claro que no sin antes expresar su desacuerdo con que este anuncio sea definitivo. Rajoy dijo que este comunicado “no es el que nos hubiese gustado, el anuncio que ETA tiene que hacer es el de su disolución definitiva”. El dirigente del PP advirtió además a Zapatero que el mayor peligro es “pagar un precio político (la autodeterminación de Euskadi)” por el fin de la violencia, lo que supondría “convertir el terrorismo en un instrumento para hacer política y los terroristas ganarían”.
Rajoy parece olvidarse que el terrorismo es un instrumento de acción política desde antes incluso que la propia política parlamentaria existiese, y lo sigue siendo. Un ejemplo claro de este procedimiento es la política terrorista que lleva adelante el actual gobierno de los Estados Unidos, que deja cuantiosas ganancias a las empresas vinculadas al presidente y su familia.
Otro aspecto del precio que líder del PP teme pagar es la posibilidad de perdonar algunos o todos los crímenes de ETA, idea que no suena muy descabellada. Cabe recordar que ETA tiene en su haber cerca de 800 muertos y hay más de 700 militantes de la organización detenidos en cárceles españolas y francesas. Mientras que, por su lado, la dictadura fascista que asoló al país durante 40 años, dejó un saldo que el Consejo de Europa ha evaluado en aproximadamente 30.000 desaparecidos y, sin embargo, ni uno de los responsables fue detenido merced a la ley de amnistía aprobada en la transición.
El botellón, beber es malo sólo cuando no es negocio
Por Alejo Rivas Devecchi
El pasado viernes 17, los jóvenes convocaron, a través de Internet y mensajes de texto a los teléfonos móviles, un Macrobotellón en varias ciudades de España. Salvo contadas y honrosas excepciones, como Granada, las autoridades intentaron reprimir la celebración de la reunión, con consecuencias siempre peores que si se hubiera permitido. Surge obvia la cuestión de a qué intereses responden las autoridades cuando intentan reprimir una de las actividades ya tradicionales de la juventud española.
El botellón es una práctica que los jóvenes españoles realizan los fines de semana desde hace ya varios años. Consiste en juntarse varios amigos en una plaza, boulevard, o cualquier área pública que resulte suficientemente céntrica para no excluirse de la movida de la ciudad y lo suficientemente amplia como para alojar numerosos grupos de amigos, y allí dedicarse a tomar bebidas alcohólicas, o no, compradas en el supermercado y socializar. O sea que es lo mismo que hace media humanidad cuando va a un bar a tomar algo, pero sin el bar, y con muchas más posibilidades de conocer gente.
Resulta lógico preguntarse porqué, entonces, a las autoridades españolas les molestan tanto los botellones, al punto de haberlos prohibido en varias de sus ciudades principales, mientras nadie habla mal de los bares. Un cínico pensaría que la razón es que las autoridades representan los intereses de los propietarios de los bares que abusan tanto con sus precios, que han conseguido que esos muchachos prefieran tomar sus tragos parados a la intemperie.
Y efectivamente abusan, el trago más tomado en España es el cubata de ron, el ron más común es el Cacique. Un cacique-cola cuesta entre tres y seis euros en diferentes lugares de España. Una botella de un litro de ron rinde 30 medidas y cuesta diez euros, una botella de dos litros de Coca-cola cuesta tres euros, así que el costo de un cubata comprado en un supermercado es 0,6 euros. Por lo tanto, los jóvenes deben pagar en los bares entre cinco y diez veces lo que pagan en un supermercado, eso sin considerar que los bares pagan sus insumos a precios mucho menores que estos. Si esto no es abuso, que alguien diga que es.
El señor Julio Iglesias de Ussel escribió una columna de opinión en La Razón del mismo viernes en la que afirma que estos usos “revientan las bases de la convivencia social, transforman un problema sanitario o cultural en una alteración de las bases mismas de la democracia”. Es realmente sorprendente enterarse por este medio que la democracia española es tan precaria que sus bases son pasibles de ser alteradas por algunos pibes tomando unos cubatas en la calle, de hecho nadie con un mínimo de sensatez lo creería, sin ánimo de tratar de insensato a este pichón de fascista.
Once páginas más adelante, este mismo diario publica un artículo, firmado por G. Mascuñano, titulado “Uno de cada cuatro adolescentes se estrena en el consumo del alcohol con el botellón”. En el primer párrafo Mascuñano argumenta en tono censor que “uno de cada cuatro adolescentes se inicia en el consumo de bebidas espirituosas por culpa del botellón (22 por ciento)”. En primer lugar cabe aclarar que uno de cada cuatro elementos del conjunto que sea, en España, en Timbaktu, o en Júpiter equivale a un 25, no a un 22 por ciento, y excusar al señor Mascuñano por su ignorancia en proporcionalidad básica. Luego cabe preguntarse cómo, y a qué edad, se iniciaban los jóvenes en el consumo del alcohol antes de la existencia del botellón. Sin estadísticas en la mano, pero habiendo conversado con algún español mayor y leído algo de historia, podríamos afirmar que hace cincuenta años mucho más de un 50 por ciento (dos de cuatro, un 44 por ciento, según Mascuñano) de los jóvenes españoles se iniciaba al consumo de bebidas alcohólicas “por culpa de sus padres”, o sea en su hogar. Más aún, si leemos cualquier escrito medieval, podemos enterarnos que los monasterios ofrecían como hospitalidad a quien la necesitase un mendrugo de pan y una jarra de cerveza, incluso a los niños. O sea que los chicos de antes se iniciaban al consumo del alcohol “por culpa” de sus padres, y hasta de la santa Iglesia!
Pero, para asombro del señor Mascuñano y otros dignos herederos del pensamiento de Francisco Franco, la democracia no se tambaleó, ni la civilización occidental y cristiana se desbarrancó en una incontrolada vorágine de inmoralidad y libertinaje por esa razón.
Por eso, señor Mascuñano, señor Iglesias y otros tantos que mi flaca memoria y mi desgastada paciencia me impiden enumerar, no se preocupen. Su orden social y sus democracias tuteladas por el capital financiero están a salvo.
No serán algunos jóvenes tomando algunos cubatas quienes amenacen el orden que ustedes y sus cofrades han implantado y ellos sufren. Sólo quieren divertirse en la medida que sus escasos recursos lo permiten y, si tienen suerte, pasar esa noche en buena compañía, aunque quizás ustedes ya hayan olvidado lo que eso significa.
El pasado viernes 17, los jóvenes convocaron, a través de Internet y mensajes de texto a los teléfonos móviles, un Macrobotellón en varias ciudades de España. Salvo contadas y honrosas excepciones, como Granada, las autoridades intentaron reprimir la celebración de la reunión, con consecuencias siempre peores que si se hubiera permitido. Surge obvia la cuestión de a qué intereses responden las autoridades cuando intentan reprimir una de las actividades ya tradicionales de la juventud española.
El botellón es una práctica que los jóvenes españoles realizan los fines de semana desde hace ya varios años. Consiste en juntarse varios amigos en una plaza, boulevard, o cualquier área pública que resulte suficientemente céntrica para no excluirse de la movida de la ciudad y lo suficientemente amplia como para alojar numerosos grupos de amigos, y allí dedicarse a tomar bebidas alcohólicas, o no, compradas en el supermercado y socializar. O sea que es lo mismo que hace media humanidad cuando va a un bar a tomar algo, pero sin el bar, y con muchas más posibilidades de conocer gente.
Resulta lógico preguntarse porqué, entonces, a las autoridades españolas les molestan tanto los botellones, al punto de haberlos prohibido en varias de sus ciudades principales, mientras nadie habla mal de los bares. Un cínico pensaría que la razón es que las autoridades representan los intereses de los propietarios de los bares que abusan tanto con sus precios, que han conseguido que esos muchachos prefieran tomar sus tragos parados a la intemperie.
Y efectivamente abusan, el trago más tomado en España es el cubata de ron, el ron más común es el Cacique. Un cacique-cola cuesta entre tres y seis euros en diferentes lugares de España. Una botella de un litro de ron rinde 30 medidas y cuesta diez euros, una botella de dos litros de Coca-cola cuesta tres euros, así que el costo de un cubata comprado en un supermercado es 0,6 euros. Por lo tanto, los jóvenes deben pagar en los bares entre cinco y diez veces lo que pagan en un supermercado, eso sin considerar que los bares pagan sus insumos a precios mucho menores que estos. Si esto no es abuso, que alguien diga que es.
El señor Julio Iglesias de Ussel escribió una columna de opinión en La Razón del mismo viernes en la que afirma que estos usos “revientan las bases de la convivencia social, transforman un problema sanitario o cultural en una alteración de las bases mismas de la democracia”. Es realmente sorprendente enterarse por este medio que la democracia española es tan precaria que sus bases son pasibles de ser alteradas por algunos pibes tomando unos cubatas en la calle, de hecho nadie con un mínimo de sensatez lo creería, sin ánimo de tratar de insensato a este pichón de fascista.
Once páginas más adelante, este mismo diario publica un artículo, firmado por G. Mascuñano, titulado “Uno de cada cuatro adolescentes se estrena en el consumo del alcohol con el botellón”. En el primer párrafo Mascuñano argumenta en tono censor que “uno de cada cuatro adolescentes se inicia en el consumo de bebidas espirituosas por culpa del botellón (22 por ciento)”. En primer lugar cabe aclarar que uno de cada cuatro elementos del conjunto que sea, en España, en Timbaktu, o en Júpiter equivale a un 25, no a un 22 por ciento, y excusar al señor Mascuñano por su ignorancia en proporcionalidad básica. Luego cabe preguntarse cómo, y a qué edad, se iniciaban los jóvenes en el consumo del alcohol antes de la existencia del botellón. Sin estadísticas en la mano, pero habiendo conversado con algún español mayor y leído algo de historia, podríamos afirmar que hace cincuenta años mucho más de un 50 por ciento (dos de cuatro, un 44 por ciento, según Mascuñano) de los jóvenes españoles se iniciaba al consumo de bebidas alcohólicas “por culpa de sus padres”, o sea en su hogar. Más aún, si leemos cualquier escrito medieval, podemos enterarnos que los monasterios ofrecían como hospitalidad a quien la necesitase un mendrugo de pan y una jarra de cerveza, incluso a los niños. O sea que los chicos de antes se iniciaban al consumo del alcohol “por culpa” de sus padres, y hasta de la santa Iglesia!
Pero, para asombro del señor Mascuñano y otros dignos herederos del pensamiento de Francisco Franco, la democracia no se tambaleó, ni la civilización occidental y cristiana se desbarrancó en una incontrolada vorágine de inmoralidad y libertinaje por esa razón.
Por eso, señor Mascuñano, señor Iglesias y otros tantos que mi flaca memoria y mi desgastada paciencia me impiden enumerar, no se preocupen. Su orden social y sus democracias tuteladas por el capital financiero están a salvo.
No serán algunos jóvenes tomando algunos cubatas quienes amenacen el orden que ustedes y sus cofrades han implantado y ellos sufren. Sólo quieren divertirse en la medida que sus escasos recursos lo permiten y, si tienen suerte, pasar esa noche en buena compañía, aunque quizás ustedes ya hayan olvidado lo que eso significa.
Paradoja! Buscaglia se fue, pero sigue acá
Por Alejo Rivas Devecchi
La semana pasada, un cancer se nos llevó a Horacio (Corto) Buscaglia, a los 62 años. Buscaglia fué periodista, escritor, publicista, compositor y dramaturgo; pero más que nada fue un tipo que buscaba sacar afuera lo mejor de la gente.
Yo tenía 17 la primera vez que lo ví, en el escenario del teatro La Gaviota haciendo Inodoro Pereyra, un oasis de risas en aquel país de tristezas. El Corto fue de los que no emigraron, de los que por una razón u otra, decidieron quedarse a pelearla de adentro, y la pelearon. Durante los años de gobierno fascista, sus espectáculos, canciones y escritos fueron censurados por los cultores oficiales y escondidos por la autocensura temerosa de la gente de a pie.
Por eso no llegamos a conocer “Principe Azul” hasta que ya eramos muy altos como para disfrutarla como niños, y no nos quedó otra opción que admirarla como adultos. Y pasaron muchos más años para que supiéramos quien la había escrito, porque las canciones escondidas llegaban a veces en formas muy precarias.
El Corto se pasó una dictadura entera cantandole a la gente “Canciones para no dormir la siesta” ante la mirada indignadada de los pichones de nazi que nos habían ordenado ir a dormir. Cada vez que pudo hizo sonar su voz, instrumento, o lo que tuviera a mano para denunciar una injusticia o para ayudar a sacar a los injustos de sus sitios de privilegio.
Aún los gobiernos serviles que vinieron luego de los militares tuvieron que soportar su visión incisiva, su cornetita acusadora anunciando: ¡Paradoja! , y haciendo que la gente entendiera lo que los poderosos de turno querían que pasara desapercibido.
Nunca conocí a Horacio Buscaglia personalmente, nunca hablamos ni brindó conmigo, pero esta es mi impresión de él. Me parecía un tipo que buscaba la forma de que no lo hicieran callar, uno que en cualquier situación, encontraba un recobeco para hacer llegar su mensaje a quien quería entregarlo, y de paso, lo hacía reír. Por eso creo que era un buen tipo.
Así que hoy levanto mi copa reverente, y me descubro bajo el cielo estrellado de la noche de Janaína, para despedir a un hombre que me hizo reir y pensar, o sea que me ayudó a ser mejor persona. Gracias Corto, espero que donde te fuiste haya una luna de queso tan grande como la que nos dejaste acá.
La semana pasada, un cancer se nos llevó a Horacio (Corto) Buscaglia, a los 62 años. Buscaglia fué periodista, escritor, publicista, compositor y dramaturgo; pero más que nada fue un tipo que buscaba sacar afuera lo mejor de la gente.
Yo tenía 17 la primera vez que lo ví, en el escenario del teatro La Gaviota haciendo Inodoro Pereyra, un oasis de risas en aquel país de tristezas. El Corto fue de los que no emigraron, de los que por una razón u otra, decidieron quedarse a pelearla de adentro, y la pelearon. Durante los años de gobierno fascista, sus espectáculos, canciones y escritos fueron censurados por los cultores oficiales y escondidos por la autocensura temerosa de la gente de a pie.
Por eso no llegamos a conocer “Principe Azul” hasta que ya eramos muy altos como para disfrutarla como niños, y no nos quedó otra opción que admirarla como adultos. Y pasaron muchos más años para que supiéramos quien la había escrito, porque las canciones escondidas llegaban a veces en formas muy precarias.
El Corto se pasó una dictadura entera cantandole a la gente “Canciones para no dormir la siesta” ante la mirada indignadada de los pichones de nazi que nos habían ordenado ir a dormir. Cada vez que pudo hizo sonar su voz, instrumento, o lo que tuviera a mano para denunciar una injusticia o para ayudar a sacar a los injustos de sus sitios de privilegio.
Aún los gobiernos serviles que vinieron luego de los militares tuvieron que soportar su visión incisiva, su cornetita acusadora anunciando: ¡Paradoja! , y haciendo que la gente entendiera lo que los poderosos de turno querían que pasara desapercibido.
Nunca conocí a Horacio Buscaglia personalmente, nunca hablamos ni brindó conmigo, pero esta es mi impresión de él. Me parecía un tipo que buscaba la forma de que no lo hicieran callar, uno que en cualquier situación, encontraba un recobeco para hacer llegar su mensaje a quien quería entregarlo, y de paso, lo hacía reír. Por eso creo que era un buen tipo.
Así que hoy levanto mi copa reverente, y me descubro bajo el cielo estrellado de la noche de Janaína, para despedir a un hombre que me hizo reir y pensar, o sea que me ayudó a ser mejor persona. Gracias Corto, espero que donde te fuiste haya una luna de queso tan grande como la que nos dejaste acá.
¿Otra vez Irán a atacar?
Por Alejo Rivas Devecchi (www.alejo.info)
Otra vez los Estados Unidos hacen sonar sus tambores de guerra, otra vez se habla de armas de destrucción masiva (aunque ahora son nucleares), otra vez el objetivo de la posible agresión yanqui es un país con grandes reservas de petróleo. Todo parece indicar que vamos a ver una película repetida, y que otra vez nadie hará nada para impedirlo.
El ministro de Asuntos Exteriores británico, Jack Straw, dijo: "No veo ninguna circunstancia en la que fuera justificada la acción militar contra Irán, punto y aparte".
Por otro lado, Straw dijo que su Ministerio continúa examinando la información aparecida en la revista médica 'The Lancet' que estima que la guerra en Irak ha provocado 100.000 muertes.
Mohamed Jatamí, presidente Irán, dijo que Irán está dispuesto a comprometerse a no crear armamentos nucleares, pero quiere que a cambio le sea garantizado su derecho a usar tecnología nuclear para fines pacíficos y civiles.
Mientras el mundo civilizado intenta por todos los medios detener un enfrentamiento bélico en Irán, están todavía frescas las declaraciones del presidente norteamericano:
"No toleraremos la construcción de una arma atómica (por parte de Irán)"
Irán tiene el segundo yacimiento de crudo sin explotar del mundo, que se calcula en 125 mil 800 millones de barriles. Sólo en Arabia Saudita hay un yacimiento mayor, un estimado de 260 mil millones de barriles. Irak, es el tercero en reservas, con un estimado de 115 mil millones. Si Estados Unidos anexara Irán, como lo hizo con Irak, poseería casi la misma cantidad que los saudíes que, además, son sus aliados permanentes.
Pero este caso tiene además nuevos ingredientes. Irán está en un punto dominante al norte del Golfo Pérsico, lo que lo ubica en una posición estratégico-militar insuperable para amenazar los campos petroleros de Arabia Saudita, Kuwait, Irak y Emiratos Arabes Unidos, que entre los dos poseen más de la mitad de las reservas petrolíferas conocidas del mundo. Irán está además oblicuo al Estrecho de Hormuz, una angosta vía de navegación por la que se transporta más del 40 por ciento de las exportaciones petroleras del mundo. Por otra parte, está negociando convertirse en importante abastecedor de gas natural de China, India y Japón, tres potencias económicas que amenazan sobrepasar a los Estados Unidos en breve.
Las pautas que indican que el gobierno de Bush quiere un cambio de régimen en Irán son claras. El hecho de haberlo incluído junto al Irak de Saddam y la Corea del Norte de Kim Jong II en el "eje del mal" en su informe de 2002, aclara aún más la situación.
Sólo nos queda saber si una vez más la comunidad internacional va a aceptar el genocidio indiscriminado de un pueblo no agresor, y preparar nuestra estúpida cara de vergüenza para muy probable caso que el gobierno australiano se vuelva a hacer cómplice.
Otra vez los Estados Unidos hacen sonar sus tambores de guerra, otra vez se habla de armas de destrucción masiva (aunque ahora son nucleares), otra vez el objetivo de la posible agresión yanqui es un país con grandes reservas de petróleo. Todo parece indicar que vamos a ver una película repetida, y que otra vez nadie hará nada para impedirlo.
El ministro de Asuntos Exteriores británico, Jack Straw, dijo: "No veo ninguna circunstancia en la que fuera justificada la acción militar contra Irán, punto y aparte".
Por otro lado, Straw dijo que su Ministerio continúa examinando la información aparecida en la revista médica 'The Lancet' que estima que la guerra en Irak ha provocado 100.000 muertes.
Mohamed Jatamí, presidente Irán, dijo que Irán está dispuesto a comprometerse a no crear armamentos nucleares, pero quiere que a cambio le sea garantizado su derecho a usar tecnología nuclear para fines pacíficos y civiles.
Mientras el mundo civilizado intenta por todos los medios detener un enfrentamiento bélico en Irán, están todavía frescas las declaraciones del presidente norteamericano:
"No toleraremos la construcción de una arma atómica (por parte de Irán)"
Irán tiene el segundo yacimiento de crudo sin explotar del mundo, que se calcula en 125 mil 800 millones de barriles. Sólo en Arabia Saudita hay un yacimiento mayor, un estimado de 260 mil millones de barriles. Irak, es el tercero en reservas, con un estimado de 115 mil millones. Si Estados Unidos anexara Irán, como lo hizo con Irak, poseería casi la misma cantidad que los saudíes que, además, son sus aliados permanentes.
Pero este caso tiene además nuevos ingredientes. Irán está en un punto dominante al norte del Golfo Pérsico, lo que lo ubica en una posición estratégico-militar insuperable para amenazar los campos petroleros de Arabia Saudita, Kuwait, Irak y Emiratos Arabes Unidos, que entre los dos poseen más de la mitad de las reservas petrolíferas conocidas del mundo. Irán está además oblicuo al Estrecho de Hormuz, una angosta vía de navegación por la que se transporta más del 40 por ciento de las exportaciones petroleras del mundo. Por otra parte, está negociando convertirse en importante abastecedor de gas natural de China, India y Japón, tres potencias económicas que amenazan sobrepasar a los Estados Unidos en breve.
Las pautas que indican que el gobierno de Bush quiere un cambio de régimen en Irán son claras. El hecho de haberlo incluído junto al Irak de Saddam y la Corea del Norte de Kim Jong II en el "eje del mal" en su informe de 2002, aclara aún más la situación.
Sólo nos queda saber si una vez más la comunidad internacional va a aceptar el genocidio indiscriminado de un pueblo no agresor, y preparar nuestra estúpida cara de vergüenza para muy probable caso que el gobierno australiano se vuelva a hacer cómplice.
Caricaturas que ciertamente distraen
Por Alejo Rivas Devecchi
Desde principios de febrero, se vienen produciendo en toda Europa manifestaciones de musulmanes contrarios a la publicación de caricaturas sobre el profeta del islamismo. Más allá de la discusión acerca de la ofensa a sentimientos religiosos, hay más de un tema velado en los titulares. El primero, la cada vez menos libre libertad de expresión; el segundo, una nueva guerra en puerta.
El 11 de febrero, El País de Madrid anunciaba que eran ya 11 los muertos a consecuencia de las protestas contra las caricaturas. Entonces parece evidente preguntarse que es lo que importa a las religiones. Me refiero a qué tipo de fe religiosa se horroriza por unos dibujos y niega el derecho de la gente a dibujar, escribir, decir y cantar lo que se le ocurra al tiempo que se matan once personas sin el más mínimo rubor.
Surgen en todo el mundo voces, obviamente de políticos a la caza de votos, que censuran la publicación alegando que el derecho a la libertad de expresión debe ser ejercido con prudencia, sentido común y respeto. Parece oportuno el argumento del español Alejandro Gándara que, en su blog “El escorpión”, contestó este argumento sosteniendo que si hubiera que ejercer el derecho a la libertad de expresión con prudencia, sentido común y respeto, no necesitaríamos libertad de expresión, alcanzaría con esas actitudes, por cierto tan raras.
Hasta aparecen encuestas, como la del diario digital español “20 minutos.es”, que plantea: ¿Deberían prohibirse las parodias, chistes y bromas sobre las religiones?
Muy buena idea amigos ibéricos, luego seguiremos con las referidas a políticos, militares, abogados, ingenieros, negros, judíos, y ¿por que no aprovechar la volada para mejorar su imagen internacional y prohibir los chistes de gallegos? De hecho podríamos cortar por lo sano y directamente prohibir los chistes, por si se nos escapara alguna comunidad sensible. Claro que una vez prohibida la risa deberíamos seguir con el llanto, la ansiedad y demás despreciables manifestaciones de emociones humanas, con el perdón de la palabra.
La incomodidad con la libertad de expresión no es patrimonio exclusivo de los musulmanes ni de estos tiempos, la mayoría de las religiones institucionales, con la célebremente genocida Iglesia Católica a la vanguardia, han intentado desde el mal momento de su aparición en este mundo, prohibir a los hombres escribir, dibujar, cantar, hablar y pensar. En resumen toda actividad creativa es censurable en función del canon divino. Eso sin mencionar la actividad humana creativa por excelencia, el sexo. Todas estas religiones condenan a terribles castigos a aquellos que osen disfrutar de los placeres de su cuerpo, por suerte la mayoría en dudosas vidas supraterrenas. Aunque algunos optan por prevenir acá mismito cortándoles partes a las gentes, obviamente antes que tengan tamaño para defenderse de tal tropelía. Cualquiera que haya asistido a la barbaridad primitiva de un Bris judío sabe de qué hablamos.
Pero hay otra cara de esta moneda, que se hace evidente cuando uno se pregunta por qué, si las caricaturas fueron publicadas en setiembre, los fieles esperan cinco meses, hasta febrero, para manifestar su profunda indignación. Parece como si durante todo ese tiempo no se hubieran dado cuenta de la blasfemia, y sólo ahora alguien les hubiera venido a llamar la atención acerca del pecado mortal, absolutamente mortal para muchos.
Cuando desfasajes como este suceden, un lector atento empieza a recorrer titulares buscando coincidencias, alguna pista que devele el motivo de mantener tremenda agresión religiosa contenida durante tanto tiempo. Y así se encuentra con títulos que hablan, en su mayoría, de la violencia de los musulmanes contra los occidentales:
“manifestantes prendieron fuego a las banderas de Dinamarca, Noruega, España y Alemania como parte de la manifestación de protesta por la publicación de las caricaturas”, o “Decenas de manifestantes iraníes arrojaron hoy piedras contra la embajada de Austria (presidenta de turno de la Unión Europea) en Teherán en protesta por la publicación en Europa de caricaturas del profeta Mahoma.”
Entonces hay un par de palabras que empiezan a parecer siempre juntas: Irán y violencia. Pero el lector sigue buscando, asustado por esta asociación semántica que no vaticina nada bueno. Encuentra entonces que estos atrevidos iraníes osan, al decir de Estados Unidos, pretender enriquecer uranio para usarlo como combustible en sus plantas de energía. Esto no viola el tratado sobre la No Proliferación de las Armas Nucleares (TNP), que entró en vigor en 1970 y EEUU no cumple pero controla estrictamente que los demás cumplan, pero a la casa blanca no le gusta de todos modos.
Aparecen entonces titulares sobre las alertas del pentágono acerca de la posibilidad de que Irán esté empezando a fabricar armas nucleares, justo los iraníes, esos que el otros titulares dicen que son violentos. Por suerte los norteamericanos, que son tan pacíficos que no han sobrepasado aún las cien invasiones con sus consecuentes genocidios, se dieron cuenta y lo van a impedir. ¿Cómo lo van a impedir? Atacándolos, de hecho la administración Bush (de acuerdo al Nuclear Posture Review) cree que las armas nucleares son una parte integral de la guerra contra el terror. O sea que un país que ha invadido decenas de países indefensos y exterminado millones de personas, va a atacar con armamento nuclear a otro país que no ha atacado a nadie, para evitar que fabrique armas nucleares. Con razón lo de las caricaturas, esto sólo puede ser un chiste.
¿Continuará?
Desde principios de febrero, se vienen produciendo en toda Europa manifestaciones de musulmanes contrarios a la publicación de caricaturas sobre el profeta del islamismo. Más allá de la discusión acerca de la ofensa a sentimientos religiosos, hay más de un tema velado en los titulares. El primero, la cada vez menos libre libertad de expresión; el segundo, una nueva guerra en puerta.
El 11 de febrero, El País de Madrid anunciaba que eran ya 11 los muertos a consecuencia de las protestas contra las caricaturas. Entonces parece evidente preguntarse que es lo que importa a las religiones. Me refiero a qué tipo de fe religiosa se horroriza por unos dibujos y niega el derecho de la gente a dibujar, escribir, decir y cantar lo que se le ocurra al tiempo que se matan once personas sin el más mínimo rubor.
Surgen en todo el mundo voces, obviamente de políticos a la caza de votos, que censuran la publicación alegando que el derecho a la libertad de expresión debe ser ejercido con prudencia, sentido común y respeto. Parece oportuno el argumento del español Alejandro Gándara que, en su blog “El escorpión”, contestó este argumento sosteniendo que si hubiera que ejercer el derecho a la libertad de expresión con prudencia, sentido común y respeto, no necesitaríamos libertad de expresión, alcanzaría con esas actitudes, por cierto tan raras.
Hasta aparecen encuestas, como la del diario digital español “20 minutos.es”, que plantea: ¿Deberían prohibirse las parodias, chistes y bromas sobre las religiones?
Muy buena idea amigos ibéricos, luego seguiremos con las referidas a políticos, militares, abogados, ingenieros, negros, judíos, y ¿por que no aprovechar la volada para mejorar su imagen internacional y prohibir los chistes de gallegos? De hecho podríamos cortar por lo sano y directamente prohibir los chistes, por si se nos escapara alguna comunidad sensible. Claro que una vez prohibida la risa deberíamos seguir con el llanto, la ansiedad y demás despreciables manifestaciones de emociones humanas, con el perdón de la palabra.
La incomodidad con la libertad de expresión no es patrimonio exclusivo de los musulmanes ni de estos tiempos, la mayoría de las religiones institucionales, con la célebremente genocida Iglesia Católica a la vanguardia, han intentado desde el mal momento de su aparición en este mundo, prohibir a los hombres escribir, dibujar, cantar, hablar y pensar. En resumen toda actividad creativa es censurable en función del canon divino. Eso sin mencionar la actividad humana creativa por excelencia, el sexo. Todas estas religiones condenan a terribles castigos a aquellos que osen disfrutar de los placeres de su cuerpo, por suerte la mayoría en dudosas vidas supraterrenas. Aunque algunos optan por prevenir acá mismito cortándoles partes a las gentes, obviamente antes que tengan tamaño para defenderse de tal tropelía. Cualquiera que haya asistido a la barbaridad primitiva de un Bris judío sabe de qué hablamos.
Pero hay otra cara de esta moneda, que se hace evidente cuando uno se pregunta por qué, si las caricaturas fueron publicadas en setiembre, los fieles esperan cinco meses, hasta febrero, para manifestar su profunda indignación. Parece como si durante todo ese tiempo no se hubieran dado cuenta de la blasfemia, y sólo ahora alguien les hubiera venido a llamar la atención acerca del pecado mortal, absolutamente mortal para muchos.
Cuando desfasajes como este suceden, un lector atento empieza a recorrer titulares buscando coincidencias, alguna pista que devele el motivo de mantener tremenda agresión religiosa contenida durante tanto tiempo. Y así se encuentra con títulos que hablan, en su mayoría, de la violencia de los musulmanes contra los occidentales:
“manifestantes prendieron fuego a las banderas de Dinamarca, Noruega, España y Alemania como parte de la manifestación de protesta por la publicación de las caricaturas”, o “Decenas de manifestantes iraníes arrojaron hoy piedras contra la embajada de Austria (presidenta de turno de la Unión Europea) en Teherán en protesta por la publicación en Europa de caricaturas del profeta Mahoma.”
Entonces hay un par de palabras que empiezan a parecer siempre juntas: Irán y violencia. Pero el lector sigue buscando, asustado por esta asociación semántica que no vaticina nada bueno. Encuentra entonces que estos atrevidos iraníes osan, al decir de Estados Unidos, pretender enriquecer uranio para usarlo como combustible en sus plantas de energía. Esto no viola el tratado sobre la No Proliferación de las Armas Nucleares (TNP), que entró en vigor en 1970 y EEUU no cumple pero controla estrictamente que los demás cumplan, pero a la casa blanca no le gusta de todos modos.
Aparecen entonces titulares sobre las alertas del pentágono acerca de la posibilidad de que Irán esté empezando a fabricar armas nucleares, justo los iraníes, esos que el otros titulares dicen que son violentos. Por suerte los norteamericanos, que son tan pacíficos que no han sobrepasado aún las cien invasiones con sus consecuentes genocidios, se dieron cuenta y lo van a impedir. ¿Cómo lo van a impedir? Atacándolos, de hecho la administración Bush (de acuerdo al Nuclear Posture Review) cree que las armas nucleares son una parte integral de la guerra contra el terror. O sea que un país que ha invadido decenas de países indefensos y exterminado millones de personas, va a atacar con armamento nuclear a otro país que no ha atacado a nadie, para evitar que fabrique armas nucleares. Con razón lo de las caricaturas, esto sólo puede ser un chiste.
¿Continuará?
lunes, enero 23, 2006
Ahijuna por el repecho vienen llegando ya los porteños
Por Alejo Rivas Devecchi
Ya hace demasiado que los titulares en el paisito están monotemáticos. Papeleras, plantas de celulosa, Busti, contaminación, desarrollo sustentable, cortes de ruta, bloqueo de frontera. Esas, y muy pocas palabras más, en todas las combinaciones posibles , tomadas de a cuantas quepan en la línea del titular, vienen monopolizando, desde hace rato ya, la primera plana. En las últimas semanas se les ha sumado el tema del libre comercio con Estados Unidos, aunque en menor grado. Parece que los políticos no quisieran hablar más que de esos temas.
El público en general, los que visten de civil, y cobran sueldos (itos) civiles, asisten con asombro a la sobreinformación acerca del único tema que ha puesto de acuerdo a los uruguayos en muchos años, y se preguntan qué sucederá a continuación. El presidente uruguayo afirma que “no nos vamos a dejar patotear”, el gobernador Busti; que en este tema parece mandar más que el presidente argentino, asegura, por su parte, que detendrá el mayor emprendimiento económico de la historia del Uruguay. De hecho, se ha tomado el trabajo de arruinar sensiblemente la temporada turística.
Muchos uruguayos, que recuerdan las lecciones de historia escolares y arcaico-liceales, ven resurgir los tiempos en que Uruguay no era aún República, sino Provincia, y ya se asustan creyendo encontrar en las caras que aparecen en los informativos, miradas astutas que ocultan a duras penas reales intenciones anexionistas. “Estos quieren revivir el Virreynato”, dicen algunos, “Los yanquis no van a perder su estado tapón”, se tranquilizan otros. La cosa es que el tema está en las mentes de todos, los porteños nos pueden estar por invadir.
Planteada esa posibilidad, es interesante analizar las consecuencias que tendría en la gente como uno, como uno que no tiene laburo o el sueldo no le da para vivir, que son los más. En primer lugar está el aspecto militar. No cabe duda que el ejército oriental, cuya mayor estrategia consiste en la succión de yerbamate en homónimas calabazas, adoptaría una de dos posibles actitudes: ya cambiar la banderita del uniforme y seguir dedicados a succionar la patriótica infusión, o emprender la honrosa retirada, a la velocidad que las circunsatncias ameriten. Que pelear, ya todos sabemos que ellos sólo pelean contra estudiantes, profesores, artistas y obreros, preferentemente desarmados. Además, plan Cóndor mediante, no se pueden olvidar que los hermanos argentinos son compañeros de armas, y entre fantasmas no se van a andar pisando la sábana.
Por eso muchos piensan que deberíamos empezar a hacer planes para volver a vivir en la Provincia Oriental. Otros, que se niegan a aceptar un dominio tan boludo ¿viste?, ya están barajando los posibles destinos para el Éxodo del Pueblo Oriental, versión siglo XXI. A Paraguay parece haber un concenso de no ir, la mayoría no quiere dedicarse a tomar mate a la sombra de un ibirá-pitá, ni se sienten líderes de los pueblos originarios de esta Americalapobre. Hay si, una gran tendencia de exilio en portugués, con marcada inclinación a la costa del Brasil. Los que así piensan sólo tendrían que hacer el esfuerzo de trocar su lugar de vacaciones y residencia permanente, y agregar “iño” al final de todas las palabras que saben. Claro que la mayoría se inclina por la Madre Patria, aunque desconozca tratados, al menos la comida es excelente, y no hay peligro inminente de reemplazo del himno nacional por cumbia villera. Y sí, los que conocen las bondades de las tierras cangurezcas, poco tienen que pensar, allá tendrán chusmerío barato, asado dominguero, y cumbia mataoídos, no van a extrañar mucho al paisito.
Así es que, más que éxodo, esta vez sería un desparramo indiscriminado, que de algún modo vendría a actuar como reunión familiar con exilados previos y parientes lejanos, esa parte olvidada de la familia que no vino a hacerse la América. El Uruguay de futuro entonces, se asemejaría a la doble ciudad dispersa que fué la Montevideo del sitio de la Guerra Grande, y los caminos a los centros extramurallas ya no se llamarían Camino de Maldonado, Camino al Paso del Molino, o al Buceo, sino Varig, Iberia, Qantas, Air France; sería como avanzar en la ya iniciada tercerización de las rutas nacionales, digamos.
Así compatriota, que piense en ir tomando una decisión, ya quedarse en Montevideo ocupada y acostumbrarse al teatro de revistas y los piquetes cotidianos; o buscar nuevos horizontes, que de última, lo hicieron nuestros abuelos y ellos no tenían la amenaza de volverse porteños. Al fin y al cabo ya lo dijo premonitoriamente el Cuarteto de Nos, “No sería ningún deshonor, ser el primer oriental desertor”.
Ya hace demasiado que los titulares en el paisito están monotemáticos. Papeleras, plantas de celulosa, Busti, contaminación, desarrollo sustentable, cortes de ruta, bloqueo de frontera. Esas, y muy pocas palabras más, en todas las combinaciones posibles , tomadas de a cuantas quepan en la línea del titular, vienen monopolizando, desde hace rato ya, la primera plana. En las últimas semanas se les ha sumado el tema del libre comercio con Estados Unidos, aunque en menor grado. Parece que los políticos no quisieran hablar más que de esos temas.
El público en general, los que visten de civil, y cobran sueldos (itos) civiles, asisten con asombro a la sobreinformación acerca del único tema que ha puesto de acuerdo a los uruguayos en muchos años, y se preguntan qué sucederá a continuación. El presidente uruguayo afirma que “no nos vamos a dejar patotear”, el gobernador Busti; que en este tema parece mandar más que el presidente argentino, asegura, por su parte, que detendrá el mayor emprendimiento económico de la historia del Uruguay. De hecho, se ha tomado el trabajo de arruinar sensiblemente la temporada turística.
Muchos uruguayos, que recuerdan las lecciones de historia escolares y arcaico-liceales, ven resurgir los tiempos en que Uruguay no era aún República, sino Provincia, y ya se asustan creyendo encontrar en las caras que aparecen en los informativos, miradas astutas que ocultan a duras penas reales intenciones anexionistas. “Estos quieren revivir el Virreynato”, dicen algunos, “Los yanquis no van a perder su estado tapón”, se tranquilizan otros. La cosa es que el tema está en las mentes de todos, los porteños nos pueden estar por invadir.
Planteada esa posibilidad, es interesante analizar las consecuencias que tendría en la gente como uno, como uno que no tiene laburo o el sueldo no le da para vivir, que son los más. En primer lugar está el aspecto militar. No cabe duda que el ejército oriental, cuya mayor estrategia consiste en la succión de yerbamate en homónimas calabazas, adoptaría una de dos posibles actitudes: ya cambiar la banderita del uniforme y seguir dedicados a succionar la patriótica infusión, o emprender la honrosa retirada, a la velocidad que las circunsatncias ameriten. Que pelear, ya todos sabemos que ellos sólo pelean contra estudiantes, profesores, artistas y obreros, preferentemente desarmados. Además, plan Cóndor mediante, no se pueden olvidar que los hermanos argentinos son compañeros de armas, y entre fantasmas no se van a andar pisando la sábana.
Por eso muchos piensan que deberíamos empezar a hacer planes para volver a vivir en la Provincia Oriental. Otros, que se niegan a aceptar un dominio tan boludo ¿viste?, ya están barajando los posibles destinos para el Éxodo del Pueblo Oriental, versión siglo XXI. A Paraguay parece haber un concenso de no ir, la mayoría no quiere dedicarse a tomar mate a la sombra de un ibirá-pitá, ni se sienten líderes de los pueblos originarios de esta Americalapobre. Hay si, una gran tendencia de exilio en portugués, con marcada inclinación a la costa del Brasil. Los que así piensan sólo tendrían que hacer el esfuerzo de trocar su lugar de vacaciones y residencia permanente, y agregar “iño” al final de todas las palabras que saben. Claro que la mayoría se inclina por la Madre Patria, aunque desconozca tratados, al menos la comida es excelente, y no hay peligro inminente de reemplazo del himno nacional por cumbia villera. Y sí, los que conocen las bondades de las tierras cangurezcas, poco tienen que pensar, allá tendrán chusmerío barato, asado dominguero, y cumbia mataoídos, no van a extrañar mucho al paisito.
Así es que, más que éxodo, esta vez sería un desparramo indiscriminado, que de algún modo vendría a actuar como reunión familiar con exilados previos y parientes lejanos, esa parte olvidada de la familia que no vino a hacerse la América. El Uruguay de futuro entonces, se asemejaría a la doble ciudad dispersa que fué la Montevideo del sitio de la Guerra Grande, y los caminos a los centros extramurallas ya no se llamarían Camino de Maldonado, Camino al Paso del Molino, o al Buceo, sino Varig, Iberia, Qantas, Air France; sería como avanzar en la ya iniciada tercerización de las rutas nacionales, digamos.
Así compatriota, que piense en ir tomando una decisión, ya quedarse en Montevideo ocupada y acostumbrarse al teatro de revistas y los piquetes cotidianos; o buscar nuevos horizontes, que de última, lo hicieron nuestros abuelos y ellos no tenían la amenaza de volverse porteños. Al fin y al cabo ya lo dijo premonitoriamente el Cuarteto de Nos, “No sería ningún deshonor, ser el primer oriental desertor”.
Y dale con las papeleras

Por Alejo Rivas Devecchi
El conflicto binacional acerca de la instalación de dos plantas de procesamiento de celulosa sobre la margen oriental del río Uruguay ya perdió la novedad hace rato, sin embargo sigue siendo noticia de tapa el los diarios de la región. El gobierno Uruguayo ya dió su aprobación y la construcción de las plantas ha comenzado. El gobierno argentino mantiene su oposición incluso enfrentada a algunos gobernadores de sus provincias. Finalmente, El gobernador de Entre Ríos, Jorge Busti, juega el papel de el más activo opsitor, pese a que había gestionado la instalación de estas industrias en su provincia años atrás.
En este marco la población argentina se de Gualeguaychú está aplicando medidas unilaterales de boicot a la economía del país vecino. Desde que comenzó la temporada de verano, se han realizado piquetes que impiden el pasaje de turistas argentinos al Uruguay casi todos los fines de semana. En otras ocasiones, se ha detenido en la aduana materiales destinados a la construcción de las plantas. La última de esas detenciones sucedió el jueves 12 de enero. El encargado de la aduana de Gualeguaychú declaró que esta nueva detención es “parte de una modalidad que se puso en práctica con el tema ambiental”.
Estos cortes han afectado drásticamente el comercio de la zona, debido a las disminución del tránsito de turistas, los comerciantes tuviern que despedir gran parte del personal que había sido contratado para la temporada. La rama hotelera también acusó recibo del boicot con una sensible disminución de su actividad. Las localidades turísticas de la costa este del Uruguay, por su parte, no se han visto afectadas pues los turistas argentinos sólo se limitaron a tomar otras rutas para llegar a esas playas.
Antes de fin de año se había presentado un informe preliminar preparado por la Corporación Financiera Internacional (CFI), el área del Banco Mundial (BM) encargada de los créditos privados. El documento que dió a conocer Bill Bulmer, director adjunto del Departamento Medioambiental de la CFI, concluye que estas industrias “cumplen los requisitos de mejores prácticas”. Se abrió entonces un período de dos meses para recibír “la opinión del público en general y especialistas técnicos sobre la metodología y las conclusiones del estudio” y, una vez finalizado, el organismo tomará una decisión definitiva acerca de si financiará 680 de los 1860 millones de dólares que representan la inversión total de las plantas.
El gobernador Busti declaró que este documento fue “propiciado” por Dimitris Tsisiragos, director del departamento de Fabricación Global del BM, quien a su entender esta “involucrado en el proyecto de la papeleras”.
Según este nuevo informe, las obras emplearán a más de 7000 operarios, lo que aumentará la actividad económica del área. Aportarán también a la región, ya que unos 580 camiones recorrerán las carreteras de acceso a las plantas diariamente.
En concreto, habrá que esperar hasta el 24 de febrero para saber la decisión final del BM, entretanto Busti y sus seguidores planean seguir con sus piquetes y detención de materiales. Aunque hasta ahora no han anunciado la presentación de un informe de impacto ambiental que contradiga a los documentos que respaldan la instalación de las plantas.
domingo, diciembre 25, 2005
Himnos
Parece que a una señora de Australia no le gustó que yo expresara mi desagrado hacia el himno nacional uruguayo. Seguro que la señora no habrá pensado que hay quienes no nos gusta que nos impongan cosas. Yo, por mi parte, no elejí ese himno, así como no elejí a los que lo impusieron. Pero me obligaron a cantarlo durante toda la escuela y el liceo, en aquellos actos en los que nos obligaban también a marcar el paso y ponernos firmes frente a los asesinos de turno, so pena de tres faltas o calamidades por el estilo. Por eso a mí, y a muchos de nuestra generación, nos suena a milico, y si hay algo que me disgusta profundamente, son los milicos.Un amigo de mi generación , o casi, elaboró más que yo su opinión sobre los himnos:
HIMNOS
Por Javier Zeballos
Muchos se enorgullecen y entonan con fervor patriótico sus respectivos himnos nacionales. Hay himnos y hay himnos, se sabe. La cultura chauvinista concentra en los símbolos lo que no es capaz de reconocer en los pueblos. Mancillar los símbolos nacionales, ultrajar una escarapela, es una afrenta a la patria. Los pobres concretos y reales del pueblo despreciado y oprimido, los marginados de toda especie por ser diferentes o ser menos, no cuentan en el honor. Las elites dominantes construyeron y construyen sus nociones de nación igualando superficialmente para perpetuar las diferencias y desigualdades pero el himno y demás símbolos, faltaba más, a todos nos cobijan.
Siempre me llamaron la atención la mayoría de los himnos de países africanos. Cuando en los partidos por los mundiales de futbol, los negros se alineaban para cantar los himnos, casi invariablemente se escuchaban estrofas que reproducían estructuras musicales y textuales europeas. Hasta que un día, por la Copa de África, la Selección sudafricana de la Sudáfrica post-Mandela, se enfrentaba a Senegal, Gambia o Ghana, no lo recuerdo. Luego de los acordes clásicos de la música clásica europea, cuando tocó el turno de la por primera vez mayoritariamente negra selección sudafricana, sonó una música extrañamente percusiva y plena de ritmo enloquesedor que los jugadores empezaron a bailar alegremente. El colonialismo cultural, aún vigente como el neocolonialismo económico, vió en ello una nota exótica, cuando lo exótico eran los himnos anteriores.
¿Y por casa cómo andamos? El himno uruguayo fue escrito por uno de los más consecuentes traidores a la patria. El muy buen poeta Francisco Acuña de Figueroa cantó loas al rey de España y a cuanto Virrey y Gobernador de turno pudo, cantó a los invasores ingleses en cada una de sus fugaces incursiones, cuando laevolución de mayo recitó al bando criollo sus versos inflamados de independencia y recorrió los salones del centralismo porteño y montevideano cuando este traicionó a Artigas. Pregonó sus textos al invasor portugués cuando se creó la Provincia Cisplatina y luego al Imperio del Brasil cuando sucedió a éste. Por último, fue llamado para crear las estrofas del Himno Nacional cuando el enviado Inglés, Lord Ponsomby, inventó el Uruguay negociando con Buenos Aires y Río de Janeiro en la Convención Preliminar de Paz, sepultando los ideales de redención, libertad y justicia.
Aún así, es un himno bello, por más que sea de manual. Lo curioso que el poeta solemne también escribió unos Versos clandestinos titulados Versos del Carajo, de tinte picarezco y hasta pornográfico, que la historia oficial se encargó de ocultar por años.
Pero nuestro himno tiene aún más pliegues. Su música fue compuesta decenas de años después, guerra civil mediante, ya en tiempos del militarismo organizador. Fue allí que Don Arturo José Debayle le puso música, una música tan bella y tan ajustada al patrón clásico que es un plagio de un fragmento de una ópera de Donizetti. Y los patrioteros de siempre se ponen la mano en el corazón al cantarlo. Uno de nuestros ilustres presidentes, Don Julio María Sanguineti le gustaba posar con ese gesto adusto. Siempre sentí que mejor debía ponerse la mano en el bolsillo.
Pero los pueblos tienen una capacidad admirable de resignificación simbólica. En la versión reducida del himno, uno de sus versos fundamentales dice...
Libertad, libertad orientales
este grito a la patria salvó
y a sus bravos en fieras batallas
de entusiasmo sublime inflamó.
De este don sacrosanto la gloria merecimos
tiranos temblad, tiranos temblad, tiranos temblad...
La dictadura obligó a realizar un arreglo musical para suavizar el último tiranos temblad que era enseñado en escuelas y liceos terminando en un agudo que solo era cantado por un solista o entonado por muy pocos que podían llegar a ese tono. Aún así, aquella parte del himno entonada por la multitud fue recobrando si prisa pero sin pausa sus antiguos y rebeldes tonos y el tiranos temblad de cada acto de escuela, liceo, club de barrio o en los estadios de futbol se convirtió en un tiranos temblad que hacía retumbar hasta las piedras.
No me gustan los himnos patrios porque cristalizan las poses y maneras copionas de las clases dominantes bajo supuestas banderas unificadoras. Aún así, me seguirá emocionando la sabiduría popular capaz de encontrale nuevos significados y poner los acentos donde los mandamases de turno no quieren.
HIMNOS
Por Javier Zeballos
Muchos se enorgullecen y entonan con fervor patriótico sus respectivos himnos nacionales. Hay himnos y hay himnos, se sabe. La cultura chauvinista concentra en los símbolos lo que no es capaz de reconocer en los pueblos. Mancillar los símbolos nacionales, ultrajar una escarapela, es una afrenta a la patria. Los pobres concretos y reales del pueblo despreciado y oprimido, los marginados de toda especie por ser diferentes o ser menos, no cuentan en el honor. Las elites dominantes construyeron y construyen sus nociones de nación igualando superficialmente para perpetuar las diferencias y desigualdades pero el himno y demás símbolos, faltaba más, a todos nos cobijan.
Siempre me llamaron la atención la mayoría de los himnos de países africanos. Cuando en los partidos por los mundiales de futbol, los negros se alineaban para cantar los himnos, casi invariablemente se escuchaban estrofas que reproducían estructuras musicales y textuales europeas. Hasta que un día, por la Copa de África, la Selección sudafricana de la Sudáfrica post-Mandela, se enfrentaba a Senegal, Gambia o Ghana, no lo recuerdo. Luego de los acordes clásicos de la música clásica europea, cuando tocó el turno de la por primera vez mayoritariamente negra selección sudafricana, sonó una música extrañamente percusiva y plena de ritmo enloquesedor que los jugadores empezaron a bailar alegremente. El colonialismo cultural, aún vigente como el neocolonialismo económico, vió en ello una nota exótica, cuando lo exótico eran los himnos anteriores.
¿Y por casa cómo andamos? El himno uruguayo fue escrito por uno de los más consecuentes traidores a la patria. El muy buen poeta Francisco Acuña de Figueroa cantó loas al rey de España y a cuanto Virrey y Gobernador de turno pudo, cantó a los invasores ingleses en cada una de sus fugaces incursiones, cuando laevolución de mayo recitó al bando criollo sus versos inflamados de independencia y recorrió los salones del centralismo porteño y montevideano cuando este traicionó a Artigas. Pregonó sus textos al invasor portugués cuando se creó la Provincia Cisplatina y luego al Imperio del Brasil cuando sucedió a éste. Por último, fue llamado para crear las estrofas del Himno Nacional cuando el enviado Inglés, Lord Ponsomby, inventó el Uruguay negociando con Buenos Aires y Río de Janeiro en la Convención Preliminar de Paz, sepultando los ideales de redención, libertad y justicia.
Aún así, es un himno bello, por más que sea de manual. Lo curioso que el poeta solemne también escribió unos Versos clandestinos titulados Versos del Carajo, de tinte picarezco y hasta pornográfico, que la historia oficial se encargó de ocultar por años.
Pero nuestro himno tiene aún más pliegues. Su música fue compuesta decenas de años después, guerra civil mediante, ya en tiempos del militarismo organizador. Fue allí que Don Arturo José Debayle le puso música, una música tan bella y tan ajustada al patrón clásico que es un plagio de un fragmento de una ópera de Donizetti. Y los patrioteros de siempre se ponen la mano en el corazón al cantarlo. Uno de nuestros ilustres presidentes, Don Julio María Sanguineti le gustaba posar con ese gesto adusto. Siempre sentí que mejor debía ponerse la mano en el bolsillo.
Pero los pueblos tienen una capacidad admirable de resignificación simbólica. En la versión reducida del himno, uno de sus versos fundamentales dice...
Libertad, libertad orientales
este grito a la patria salvó
y a sus bravos en fieras batallas
de entusiasmo sublime inflamó.
De este don sacrosanto la gloria merecimos
tiranos temblad, tiranos temblad, tiranos temblad...
La dictadura obligó a realizar un arreglo musical para suavizar el último tiranos temblad que era enseñado en escuelas y liceos terminando en un agudo que solo era cantado por un solista o entonado por muy pocos que podían llegar a ese tono. Aún así, aquella parte del himno entonada por la multitud fue recobrando si prisa pero sin pausa sus antiguos y rebeldes tonos y el tiranos temblad de cada acto de escuela, liceo, club de barrio o en los estadios de futbol se convirtió en un tiranos temblad que hacía retumbar hasta las piedras.
No me gustan los himnos patrios porque cristalizan las poses y maneras copionas de las clases dominantes bajo supuestas banderas unificadoras. Aún así, me seguirá emocionando la sabiduría popular capaz de encontrale nuevos significados y poner los acentos donde los mandamases de turno no quieren.
lunes, diciembre 19, 2005
25 años sin Lennon, imaginate si aún lo tuviéramos
por Alejo Rivas Devecchi

Publicado por El Español en Australia el 13 Diciembre 2005
Todavía me acuerdo aquella tarde veraniega cuando volvía caminando de casa de mi novia quinceañera, entré a un kiosco a comprar no sé qué y me quedé duro frente a un titular que mostraba la TV, habían matado a Lennon. Por esos días me llamó la atención lo poco que la gente comentaba esa pérdida, sería que en Uruguay eran tiempos en que la gente se había acostumbrado a no comentar mucho las cosas, sobretodo cuando se referían a un revolucionario.
Esa es la imagen que me ha quedado del monstruo de Liverpool, un creador que buscaba ir más allá de la balada liviana que hizo famosos a Los Beatles o, mejor dicho, más acá. Desde sus tiempos en el grupo, John mechaba algunos de sus pensamientos libertarios hasta en los discos más livianos, ideológicamente hablando. Si escuchamos detenidamente la letra de “Lucy in the sky with diamonds”, encontramos que realmente no es una apología al ácido lisérgico como tanto se la ha caracterizado. El tema de esa canción es la ruptura, el romper con los esquemas tradicionales de pensamiento, de relación entre la gente, de sociedad. ¿Porqué no –plantea el autor- dejarse guiar por una niña con ojos de caleidoscopio? eso te puede llevar a sentarte en el asiento trasero de un taxi de papel de diario con tu cabeza en las nubes.
Desde que John conoció a Yoko Ono, su vida se hizo más sincera. Sus letras comenzaron a profundizar en la problemática social y espritual del individuo y la humanidad en su conjunto. “Working class hero” es un manifiesto revolucionario, tanto como “bandierra rossa”, que muestra al obrero en su realidad cotidiana, sin romanticismos publicitarios. Así como “Imagine” es, sin duda, un himno humanista. John Tompson, en su artículo “A Tribute to John Lennon, Working Class Hero” lo califica como un himno a la esperanza universal y habla de sus coincidencias con la ideología socialista, hasta muestra en las letras y actitudes de Lennon un incipiente sentimiento punk.
Su muerte fue casi anunciada. Eran los inicios de neoconservadurismo, el sentimiento norteamericano de liderazgo universal se gestaba fuertemente, y
este rockero les recordaba diariamente que no se necesita ser el genocida del planeta para ser feliz. Sistemáticamente les fue demoliendo sus ídolos, el american way of life, el ejército libertador , hasta le pateó la estantería a la iglesia al no adherirse al marketing de Jesús.
Hay montones de teorías conspirativas acerca de su asesinato. Según Klint Finlay, Sean Lennon declaró: “quien se crea que Mark Chapman era sólo un loco que mató a mi padre debido a sus problemas personales es un idiota. O un ingenuo. O no se ha parado a pensar. A Estados Unidos le interesaba sobremanera que asesinasen a mi padre. Sin la menor duda.”
Se habla de planes urdidos por el gobierno, basándose en que Lennon fue considerado por Nixon y luego por Reagan una amenaza para la seguridad nacional. Está documentada su vigilancia por parte del FBI. Pero en esos tiempos (nadie dice que ahora no) cualquier disidencia era pecado y justificaba esa actitud de parte del gobierno yanqui.
En realidad poco importa de quien fue la mente tras su ejecución, si fue uno más de la infinidad de asesinatos de la Casa Blanca, o un loco solitario. Lo innegable es que su muerte generó un suspiro de alivio en los poderosos de turno. Mucha razón tenía Miguel Cantilo cuando cantaba “...tu música y tus versos turbaron a perversos y fuiste eliminado , por el mal...” y más razón tenía al empezar ese mismo tema: “Maestro John descansa, que tu canción alcanza”
Publicado por El Español en Australia el 13 Diciembre 2005
Todavía me acuerdo aquella tarde veraniega cuando volvía caminando de casa de mi novia quinceañera, entré a un kiosco a comprar no sé qué y me quedé duro frente a un titular que mostraba la TV, habían matado a Lennon. Por esos días me llamó la atención lo poco que la gente comentaba esa pérdida, sería que en Uruguay eran tiempos en que la gente se había acostumbrado a no comentar mucho las cosas, sobretodo cuando se referían a un revolucionario.
Esa es la imagen que me ha quedado del monstruo de Liverpool, un creador que buscaba ir más allá de la balada liviana que hizo famosos a Los Beatles o, mejor dicho, más acá. Desde sus tiempos en el grupo, John mechaba algunos de sus pensamientos libertarios hasta en los discos más livianos, ideológicamente hablando. Si escuchamos detenidamente la letra de “Lucy in the sky with diamonds”, encontramos que realmente no es una apología al ácido lisérgico como tanto se la ha caracterizado. El tema de esa canción es la ruptura, el romper con los esquemas tradicionales de pensamiento, de relación entre la gente, de sociedad. ¿Porqué no –plantea el autor- dejarse guiar por una niña con ojos de caleidoscopio? eso te puede llevar a sentarte en el asiento trasero de un taxi de papel de diario con tu cabeza en las nubes.
Desde que John conoció a Yoko Ono, su vida se hizo más sincera. Sus letras comenzaron a profundizar en la problemática social y espritual del individuo y la humanidad en su conjunto. “Working class hero” es un manifiesto revolucionario, tanto como “bandierra rossa”, que muestra al obrero en su realidad cotidiana, sin romanticismos publicitarios. Así como “Imagine” es, sin duda, un himno humanista. John Tompson, en su artículo “A Tribute to John Lennon, Working Class Hero” lo califica como un himno a la esperanza universal y habla de sus coincidencias con la ideología socialista, hasta muestra en las letras y actitudes de Lennon un incipiente sentimiento punk.
Su muerte fue casi anunciada. Eran los inicios de neoconservadurismo, el sentimiento norteamericano de liderazgo universal se gestaba fuertemente, y
este rockero les recordaba diariamente que no se necesita ser el genocida del planeta para ser feliz. Sistemáticamente les fue demoliendo sus ídolos, el american way of life, el ejército libertador , hasta le pateó la estantería a la iglesia al no adherirse al marketing de Jesús.
Hay montones de teorías conspirativas acerca de su asesinato. Según Klint Finlay, Sean Lennon declaró: “quien se crea que Mark Chapman era sólo un loco que mató a mi padre debido a sus problemas personales es un idiota. O un ingenuo. O no se ha parado a pensar. A Estados Unidos le interesaba sobremanera que asesinasen a mi padre. Sin la menor duda.”
Se habla de planes urdidos por el gobierno, basándose en que Lennon fue considerado por Nixon y luego por Reagan una amenaza para la seguridad nacional. Está documentada su vigilancia por parte del FBI. Pero en esos tiempos (nadie dice que ahora no) cualquier disidencia era pecado y justificaba esa actitud de parte del gobierno yanqui.
En realidad poco importa de quien fue la mente tras su ejecución, si fue uno más de la infinidad de asesinatos de la Casa Blanca, o un loco solitario. Lo innegable es que su muerte generó un suspiro de alivio en los poderosos de turno. Mucha razón tenía Miguel Cantilo cuando cantaba “...tu música y tus versos turbaron a perversos y fuiste eliminado , por el mal...” y más razón tenía al empezar ese mismo tema: “Maestro John descansa, que tu canción alcanza”
Relaciones entre Uruguay y Argentina, un triste papel
Por Alejo Rivas Devecchi

Publicado por El Español en Australia el 10.12.2005
Hace varios meses que Uruguay admitió la instalación de dos plantas industriales dedicadas a la fabricación de papel sobre la costa del río Uruguay, en el departamento de Río Negro. Inmediatamente, Jorge Busti, gobernador de la provincia argentina de Entre Ríos, inició gestiones a todo nivel para impedir la instalación de estas industrias argumentando que son contaminantes y afectarán a su provincia. Con el pasar de los meses las cartas ocultas se han ido develando y a Busti le quedan ya pocas “razones” en las que amparar su reclamo.
Desde el principio de este episodio, Busti recibió el apoyo total del presidente Nestor Kirchner, cuyo gobierno hizo incluso gestiones exitosas ante el Banco Mundial para detener un crédito solicitado por el estado uruguayo para obras de infraestructura relacionadas a estas industrias.
El gobierno de Entre Ríos apeló a todo tipo de recursos contra este proyecto. El 27 de setiembre se llegó incluso a organizar un acto infantil, que denominaron el “Grito Blanco”. Ese acto reunió a miles de alumnos de escuelas primarias, colegios secundarios y jóvenes, en las costas del río Uruguay. Participaron niños con uniforme escolar rechazando la instalación de estas industrias. En la ocasión, el noticiero de Canal 13 de Argentina entrevistó a los niños de primaria que, llorando, decían que no querían que se instalaran estas plantas porque entonces la región quedaría inhabitable y ellos tendrían que irse a vivir muy lejos de allí, así se lo habían asegurado sus mayores.
Otra de las medidas del gobernador Busti consistió en impedir, el 11 de noviembre, la exportación a Uruguay de dos naves de hormigón destinadas a una de las dos fábricas de papel.
Pero el climax de esta controversia se había alcanzado el sábado 29 de octubre, cuando el gobernador de Entre Ríos decidió poner en tela de juicio la honestidad del gobierno uruguayo sugiriendo la existencia de “algún incentivo” para que el Ejecutivo uruguayo aceptara la instalación de las plantas de celulosa en Río Negro. Esto colmó la paciencia del canciller uruguayo, Reinaldo Gargano, quien convocó a su embajador en Buenos Aires. El canciller argentino, Rafael Bielsa, hizo lo mismo con el embajador argentino en Montevideo. “Busti traspasó los límites que el gobierno uruguayo considera imprescindibles para las buenas relaciones con el vecino país”, afirmó Gargano en esa ocasión. La situación fue revertida dos días después, cuando un arrepentido Busti declaró a los medios que había sido malinterpretado, que él se refería al beneficio en desarrollo que Rió Negro obtendrá de la instalación de tales plantas.
El tono de la discordia empezó a bajar de intensidad desde ese episodio hasta llegar, junto a la credibilidad de Busti, a su punto mínimo la semana pasada, concretamente el 22 de noviembre, cuando el matutino bonaerense La Nación publicó un artículo que prueba que este gobernador había tenido, en 1996, conversaciones con empresas interesadas en instalar fábricas de papel en Entre Ríos. Las noticias publicadas en 1996 en la prensa argentina hablaban de varias visitas de empresarios internacionales que habían hecho avances para la instalación de celulosas en esa provincia, el propio Busti otorgaba incentivos especiales para la instalación de industrias, entre ellas las celulosas.
Dos días después de publicado este artículo, Busti entró en controversia con los otros gobernadores argentinos, Ricardo Colombi de Corrientes y Carlos Rovira de Misiones. Rovira, en cuya provincia funcionan tres empresas de este tipo, dijo que Busti "utiliza el tema de las papeleras en Uruguay con fines de especulación política"..."Las industrias forestales pueden crecer en un contexto de desarrollo sostenible, compatible con la preservación del ecosistema y respetando las leyes", agregó Rovira.
Ricardo Colombi, el gobernador de Corrientes, está en tratativas con una empresa chilena interesada en construir una papelera en el departamento correntino de Santo Tomé. El director de Recursos Forestales de Corrientes, Luis Mestres, aseguró que no habría riesgo ambiental en la construcción de fábricas de papel, "La tecnología actual permite fabricar papel sin riesgos", dijo a La Nación.
Por su parte, el gobernador de Entre Ríos niega haber manejado la posibilidad de instalar ese tipo de industrias en su provincia y rechaza la versión de La nación argumentando que “todo es falaz, mentiroso y quizá tiene que ver con los fuertes intereses de las papeleras Botnia y Ence". Con cada vez menos argumentos y más enemigos, el político entrerriano continúa su oposición a la inversión extranjera más grande de la historia del Uruguay, lo del título, un triste papel.
Publicado por El Español en Australia el 10.12.2005
Hace varios meses que Uruguay admitió la instalación de dos plantas industriales dedicadas a la fabricación de papel sobre la costa del río Uruguay, en el departamento de Río Negro. Inmediatamente, Jorge Busti, gobernador de la provincia argentina de Entre Ríos, inició gestiones a todo nivel para impedir la instalación de estas industrias argumentando que son contaminantes y afectarán a su provincia. Con el pasar de los meses las cartas ocultas se han ido develando y a Busti le quedan ya pocas “razones” en las que amparar su reclamo.
Desde el principio de este episodio, Busti recibió el apoyo total del presidente Nestor Kirchner, cuyo gobierno hizo incluso gestiones exitosas ante el Banco Mundial para detener un crédito solicitado por el estado uruguayo para obras de infraestructura relacionadas a estas industrias.
El gobierno de Entre Ríos apeló a todo tipo de recursos contra este proyecto. El 27 de setiembre se llegó incluso a organizar un acto infantil, que denominaron el “Grito Blanco”. Ese acto reunió a miles de alumnos de escuelas primarias, colegios secundarios y jóvenes, en las costas del río Uruguay. Participaron niños con uniforme escolar rechazando la instalación de estas industrias. En la ocasión, el noticiero de Canal 13 de Argentina entrevistó a los niños de primaria que, llorando, decían que no querían que se instalaran estas plantas porque entonces la región quedaría inhabitable y ellos tendrían que irse a vivir muy lejos de allí, así se lo habían asegurado sus mayores.
Otra de las medidas del gobernador Busti consistió en impedir, el 11 de noviembre, la exportación a Uruguay de dos naves de hormigón destinadas a una de las dos fábricas de papel.
Pero el climax de esta controversia se había alcanzado el sábado 29 de octubre, cuando el gobernador de Entre Ríos decidió poner en tela de juicio la honestidad del gobierno uruguayo sugiriendo la existencia de “algún incentivo” para que el Ejecutivo uruguayo aceptara la instalación de las plantas de celulosa en Río Negro. Esto colmó la paciencia del canciller uruguayo, Reinaldo Gargano, quien convocó a su embajador en Buenos Aires. El canciller argentino, Rafael Bielsa, hizo lo mismo con el embajador argentino en Montevideo. “Busti traspasó los límites que el gobierno uruguayo considera imprescindibles para las buenas relaciones con el vecino país”, afirmó Gargano en esa ocasión. La situación fue revertida dos días después, cuando un arrepentido Busti declaró a los medios que había sido malinterpretado, que él se refería al beneficio en desarrollo que Rió Negro obtendrá de la instalación de tales plantas.
El tono de la discordia empezó a bajar de intensidad desde ese episodio hasta llegar, junto a la credibilidad de Busti, a su punto mínimo la semana pasada, concretamente el 22 de noviembre, cuando el matutino bonaerense La Nación publicó un artículo que prueba que este gobernador había tenido, en 1996, conversaciones con empresas interesadas en instalar fábricas de papel en Entre Ríos. Las noticias publicadas en 1996 en la prensa argentina hablaban de varias visitas de empresarios internacionales que habían hecho avances para la instalación de celulosas en esa provincia, el propio Busti otorgaba incentivos especiales para la instalación de industrias, entre ellas las celulosas.
Dos días después de publicado este artículo, Busti entró en controversia con los otros gobernadores argentinos, Ricardo Colombi de Corrientes y Carlos Rovira de Misiones. Rovira, en cuya provincia funcionan tres empresas de este tipo, dijo que Busti "utiliza el tema de las papeleras en Uruguay con fines de especulación política"..."Las industrias forestales pueden crecer en un contexto de desarrollo sostenible, compatible con la preservación del ecosistema y respetando las leyes", agregó Rovira.
Ricardo Colombi, el gobernador de Corrientes, está en tratativas con una empresa chilena interesada en construir una papelera en el departamento correntino de Santo Tomé. El director de Recursos Forestales de Corrientes, Luis Mestres, aseguró que no habría riesgo ambiental en la construcción de fábricas de papel, "La tecnología actual permite fabricar papel sin riesgos", dijo a La Nación.
Por su parte, el gobernador de Entre Ríos niega haber manejado la posibilidad de instalar ese tipo de industrias en su provincia y rechaza la versión de La nación argumentando que “todo es falaz, mentiroso y quizá tiene que ver con los fuertes intereses de las papeleras Botnia y Ence". Con cada vez menos argumentos y más enemigos, el político entrerriano continúa su oposición a la inversión extranjera más grande de la historia del Uruguay, lo del título, un triste papel.
Los perdedores de siempre
Por Alejo Rivas Devecchi

Nota publicada en El Español en Australia el 22 de noviembre.
El domingo 13 pasado la selección de Uruguay jugó un partido de fútbol contra la de Australia, o mejor dicho, perdió un partido de football. Más allá de que para muchos no es novedad; para algunos, como yo, puede serlo. Pasado el partido, hechos los comentarios técnicos por los expertos, dadas las excusas. y las felicitaciones por y a quienes correspondió, hechos los comentarios de los especialistas, queda por comentar algunas reacciones que este juego generó.
Al día siguiente del partido, algunos uruguayos en Sydney recibieron mensajes de ciudadanos australianos. Uno de ellos comienza diciendo (en inglés): “Queridos pedazos de mierda del tercer mundo, no sólo abucheé su himno nacional, ni siquiera me paré!!!”, luego de un recuento de los títulos deportivos de Australia, comenta que hasta hoy no han ganado el mundial de football porque no valía la pena. Sigue alentando a los uruguayos a esperar su próxima dictadura y les recomienda que dejen que los “patéticos traficantes de drogas manejen su nación que es como un agujero de mierda” Comenta al final, que mientras tanto, él y sus amigos que viven en el paraíso se van a jugar la copa del mundo.
He vivido lo suficiente en Australia como para asegurar que, evidentemente, este es el mensaje de un pobre infanto frustrado que de ninguna manera representa el sentir del pueblo australiano. De más estaría contarle a este pobre niño que somos muchos los uruguayos que no cantamos el himno, ni nos paramos durante su ejecución porque nos desagrada aquello y aquellos a quienes representa, pero no lo entendería. Igual de inútil sería tratar de explicarle que, el football es un juego y que, aunque muchos hipócritas dentro y fuera del negocio futbolístico, traten de teñirlo de un hálito de seriedad, no deja de ser un juego y nada más que eso, pero tampoco lo entendería. De nada serviría contarle con orgullo aquella frase de un periodista montevideano: “Cuando el héroe del pueblo es el héroe del estadio, es que al país le faltan hombres”, porque no le llegaría. Ni valdría la pena decirle que, por más actitudes desagradables que tenga un país para con el mundo (como firmar declaraciones contra Cuba) por más que ese mismo país haya matado, torturado y echado de su tierra natal a tantísimos de sus hijos, por más que hoy en día, como hace ya demasiado tiempo, mate de hambre a los pocos que no emigraron; debería tener en claro que un país no es una nación, y que la nación oriunda de esta tierra tiene frecuentemente actitudes de tal contenido humano que hacen emocionar hasta llorar como un niño al más insensible. No entendería el pobre, que naciones así no merecen ser llamadas “agujero de mierda”, por mucha mierda que alberguen sus instituciones, no son éstas la nación uruguaya.
Hubo algunas visitas personales y mensajes escritos del tenor de esta carta, pero vale comentar uno, el de Lynette y Neil Silver, una pareja más del tipo de los australianos que me recibieron en su país y a mí me gusta recordar. Ellos manifiestan su vergüenza por el abucheo del público australiano al himno uruguayo y piden que no se juzgue a su nación por la actitud desagradable de unos pocos. Gracias, estén seguros que no lo haremos, sería como juzgar a la nación uruguaya por las declaraciones de algunos de sus presidentes.
Por mi parte, quisiera felicitar a los futbolistas australianos por su primer acceso al campeonato mundial, desearles suerte en él, y asegurarles que, pese a algunos comentarios en la prensa, nadie cree que sean tan cobardes como para dar relevancia a intercambios de insultos entre jugadores, hayan sucedido o no. No se precisa ser un especialista en deportes para saber que los partidos de football no se juegan en el aula magna de la universidad y que ninguno está exento de esas manifestaciones, de un lado y de otro. Además todos sabemos que profesionales como ellos no se rebajarían a usarlas en su provecho, un saludo.
Nota publicada en El Español en Australia el 22 de noviembre.
El domingo 13 pasado la selección de Uruguay jugó un partido de fútbol contra la de Australia, o mejor dicho, perdió un partido de football. Más allá de que para muchos no es novedad; para algunos, como yo, puede serlo. Pasado el partido, hechos los comentarios técnicos por los expertos, dadas las excusas. y las felicitaciones por y a quienes correspondió, hechos los comentarios de los especialistas, queda por comentar algunas reacciones que este juego generó.
Al día siguiente del partido, algunos uruguayos en Sydney recibieron mensajes de ciudadanos australianos. Uno de ellos comienza diciendo (en inglés): “Queridos pedazos de mierda del tercer mundo, no sólo abucheé su himno nacional, ni siquiera me paré!!!”, luego de un recuento de los títulos deportivos de Australia, comenta que hasta hoy no han ganado el mundial de football porque no valía la pena. Sigue alentando a los uruguayos a esperar su próxima dictadura y les recomienda que dejen que los “patéticos traficantes de drogas manejen su nación que es como un agujero de mierda” Comenta al final, que mientras tanto, él y sus amigos que viven en el paraíso se van a jugar la copa del mundo.
He vivido lo suficiente en Australia como para asegurar que, evidentemente, este es el mensaje de un pobre infanto frustrado que de ninguna manera representa el sentir del pueblo australiano. De más estaría contarle a este pobre niño que somos muchos los uruguayos que no cantamos el himno, ni nos paramos durante su ejecución porque nos desagrada aquello y aquellos a quienes representa, pero no lo entendería. Igual de inútil sería tratar de explicarle que, el football es un juego y que, aunque muchos hipócritas dentro y fuera del negocio futbolístico, traten de teñirlo de un hálito de seriedad, no deja de ser un juego y nada más que eso, pero tampoco lo entendería. De nada serviría contarle con orgullo aquella frase de un periodista montevideano: “Cuando el héroe del pueblo es el héroe del estadio, es que al país le faltan hombres”, porque no le llegaría. Ni valdría la pena decirle que, por más actitudes desagradables que tenga un país para con el mundo (como firmar declaraciones contra Cuba) por más que ese mismo país haya matado, torturado y echado de su tierra natal a tantísimos de sus hijos, por más que hoy en día, como hace ya demasiado tiempo, mate de hambre a los pocos que no emigraron; debería tener en claro que un país no es una nación, y que la nación oriunda de esta tierra tiene frecuentemente actitudes de tal contenido humano que hacen emocionar hasta llorar como un niño al más insensible. No entendería el pobre, que naciones así no merecen ser llamadas “agujero de mierda”, por mucha mierda que alberguen sus instituciones, no son éstas la nación uruguaya.
Hubo algunas visitas personales y mensajes escritos del tenor de esta carta, pero vale comentar uno, el de Lynette y Neil Silver, una pareja más del tipo de los australianos que me recibieron en su país y a mí me gusta recordar. Ellos manifiestan su vergüenza por el abucheo del público australiano al himno uruguayo y piden que no se juzgue a su nación por la actitud desagradable de unos pocos. Gracias, estén seguros que no lo haremos, sería como juzgar a la nación uruguaya por las declaraciones de algunos de sus presidentes.
Por mi parte, quisiera felicitar a los futbolistas australianos por su primer acceso al campeonato mundial, desearles suerte en él, y asegurarles que, pese a algunos comentarios en la prensa, nadie cree que sean tan cobardes como para dar relevancia a intercambios de insultos entre jugadores, hayan sucedido o no. No se precisa ser un especialista en deportes para saber que los partidos de football no se juegan en el aula magna de la universidad y que ninguno está exento de esas manifestaciones, de un lado y de otro. Además todos sabemos que profesionales como ellos no se rebajarían a usarlas en su provecho, un saludo.
Cuando se rompe el cántaro, con todo y fuente
Por Alejo Rivas Devecchi

Nota publicada en El Español en Australia el 15 de noviembre
Hace ya 17 días que París, y otras ciudades francesas, sufren disturbios sociales. Todas las noches, desde el 27 de octubre, se han quemado cientos de autos, hasta el cierre de esta edición -el domingo 13- eran más de 8000 los coches incendiados y más de 2500 las personas detenidas. El hecho desencadenante fue la muerte por electrocución de dos jóvenes menores de edad, que se escondieron de la persecución policial en una subestación de energía eléctrica. A las ciudades francesas se sumaron luego algunas en Bélgica, otras en Alemania, esto no es un hecho aislado.
Hay quienes buscan las razones detrás de estas revueltas en problemas étnicos;
en una nota de Página12, Eduardo Febbro afirma que los jóvenes sublevados representan a unos nueve millones que sufren “la falta de trabajo, escasa educación familiar, discriminación; esas generaciones pagaron el tributo de la “fractura” nacional que dividió a franceses “de pura cepa” y a ciudadanos nacidos en Francia pero hijos de los inmigrados.
Sin embargo en países donde los problemas de multiculturalidad no son tan extremos, la violencia también está a flor de piel como manifestación de descontento. Sólo tres días después del inicio de los problemas parisinos, el primero de noviembre, se produjo un fuerte disturbio a pleno día en la estación de trenes Haedo del Gran Buenos Aires. Comenzó con una protesta por la cancelación de un tren. Un grupo de alzados saqueó negocios y quemó vagones e instalaciones. La Policía recuperó el control de la estación tras cinco horas, los incidentes terminaron con un saldo de 87 detenidos y 21 heridos.
Obviamente las autoridades y los diferentes grupos de presión política y social de cada lugar se culpan unos a otros. Y probablemente muchos de ellos tengan razón, quizás todos. Pero lo que se hace cada vez más evidente es que el sistema económico-social en que hoy vivimos las “democracias occidentales” está llevando a la gente a extremos de desesperación que sólo precisan de ese tipo de elementos catalizadores para detonar por doquier.
Las tendencias xenófobas también aprovechan la situación, el gobierno francés ya ha ordenado la expulsión de 120 extranjeros, muchos de ellos ni siquiera están ilegalmente en suelo francés. La cifra llama la atención, hay 2500 detenidos, los analistas hablan de entre siete y nueve millones de potenciales sublevados, y el gobierno expulsa a 120 extranjeros. El intelectual francés Guy Sorman se refiere al tema en una entrevista para diario Perfil de Argentina: “expulsar a los extranjeros es estúpido, la mayoría de los que cometieron los delitos son franceses.”
En el blog de Arsenio Escolar, director de 20 minutos de España, leí la respuesta dada por Manuel Valls, barcelonés diputado socialista en la Asamblea Nacional Francesa y alcalde de Evry, en la periferia de París, a una pregunta acerca del problema parisino formulada por un cronista de El País de Madrid. Valls contestó: "Se ha estropeado el ascensor social. El inmigrante italiano, español o portugués, e incluso los argelinos antes de la II Guerra Mundial, llegaban como obreros; sus hijos conseguían ser maestros y sus nietos catedráticos de universidad, por decirlo de alguna manera. La crisis actual afecta a los hijos y los nietos de la inmigración, que son franceses. En la Asamblea Nacional no hay ni un solo diputado de origen magrebí o de piel oscura, a excepción de los tres de los territorios del Caribe. Y un solo musulmán, el representante de Mayotte, en el Índico."
Da la sensación que el argumento de diputado catalán-francés es globalizable. El ascensor social no sólo está roto para los descendientes de los inmigrantes parisinos, al parecer lo está para todos los pobres de estos países. Ya no es cuestión de estudiar en la secundaria y esforzarse para terminar una carrera para ascender en la pirámide social. Una vez más las clases dominantes encontraron una nueva piedra y la pusieron en el camino de los que venían ascendiendo. Hoy en día, con menos de tres Masters, ningún universitario llega a tener un mínimo de reconocimiento. Los ricos se burlaron de mayo del 68 y desplazaron el conocimiento valorado nuevamente a su esfera de dominio. Quizás no sea casual que los disturbios se den donde se están dando.
Nota publicada en El Español en Australia el 15 de noviembre
Hace ya 17 días que París, y otras ciudades francesas, sufren disturbios sociales. Todas las noches, desde el 27 de octubre, se han quemado cientos de autos, hasta el cierre de esta edición -el domingo 13- eran más de 8000 los coches incendiados y más de 2500 las personas detenidas. El hecho desencadenante fue la muerte por electrocución de dos jóvenes menores de edad, que se escondieron de la persecución policial en una subestación de energía eléctrica. A las ciudades francesas se sumaron luego algunas en Bélgica, otras en Alemania, esto no es un hecho aislado.
Hay quienes buscan las razones detrás de estas revueltas en problemas étnicos;
en una nota de Página12, Eduardo Febbro afirma que los jóvenes sublevados representan a unos nueve millones que sufren “la falta de trabajo, escasa educación familiar, discriminación; esas generaciones pagaron el tributo de la “fractura” nacional que dividió a franceses “de pura cepa” y a ciudadanos nacidos en Francia pero hijos de los inmigrados.
Sin embargo en países donde los problemas de multiculturalidad no son tan extremos, la violencia también está a flor de piel como manifestación de descontento. Sólo tres días después del inicio de los problemas parisinos, el primero de noviembre, se produjo un fuerte disturbio a pleno día en la estación de trenes Haedo del Gran Buenos Aires. Comenzó con una protesta por la cancelación de un tren. Un grupo de alzados saqueó negocios y quemó vagones e instalaciones. La Policía recuperó el control de la estación tras cinco horas, los incidentes terminaron con un saldo de 87 detenidos y 21 heridos.
Obviamente las autoridades y los diferentes grupos de presión política y social de cada lugar se culpan unos a otros. Y probablemente muchos de ellos tengan razón, quizás todos. Pero lo que se hace cada vez más evidente es que el sistema económico-social en que hoy vivimos las “democracias occidentales” está llevando a la gente a extremos de desesperación que sólo precisan de ese tipo de elementos catalizadores para detonar por doquier.
Las tendencias xenófobas también aprovechan la situación, el gobierno francés ya ha ordenado la expulsión de 120 extranjeros, muchos de ellos ni siquiera están ilegalmente en suelo francés. La cifra llama la atención, hay 2500 detenidos, los analistas hablan de entre siete y nueve millones de potenciales sublevados, y el gobierno expulsa a 120 extranjeros. El intelectual francés Guy Sorman se refiere al tema en una entrevista para diario Perfil de Argentina: “expulsar a los extranjeros es estúpido, la mayoría de los que cometieron los delitos son franceses.”
En el blog de Arsenio Escolar, director de 20 minutos de España, leí la respuesta dada por Manuel Valls, barcelonés diputado socialista en la Asamblea Nacional Francesa y alcalde de Evry, en la periferia de París, a una pregunta acerca del problema parisino formulada por un cronista de El País de Madrid. Valls contestó: "Se ha estropeado el ascensor social. El inmigrante italiano, español o portugués, e incluso los argelinos antes de la II Guerra Mundial, llegaban como obreros; sus hijos conseguían ser maestros y sus nietos catedráticos de universidad, por decirlo de alguna manera. La crisis actual afecta a los hijos y los nietos de la inmigración, que son franceses. En la Asamblea Nacional no hay ni un solo diputado de origen magrebí o de piel oscura, a excepción de los tres de los territorios del Caribe. Y un solo musulmán, el representante de Mayotte, en el Índico."
Da la sensación que el argumento de diputado catalán-francés es globalizable. El ascensor social no sólo está roto para los descendientes de los inmigrantes parisinos, al parecer lo está para todos los pobres de estos países. Ya no es cuestión de estudiar en la secundaria y esforzarse para terminar una carrera para ascender en la pirámide social. Una vez más las clases dominantes encontraron una nueva piedra y la pusieron en el camino de los que venían ascendiendo. Hoy en día, con menos de tres Masters, ningún universitario llega a tener un mínimo de reconocimiento. Los ricos se burlaron de mayo del 68 y desplazaron el conocimiento valorado nuevamente a su esfera de dominio. Quizás no sea casual que los disturbios se den donde se están dando.
Chávez y el Mercosur mandaron el tratado “ALCArajo”
Por Alejo Rivas Devecchi

Publicado en El Español en Australia el 8.11.2005
La cuarta cumbre de las Américas finalizó el sábado 5 en Mar del Plata con una división, una ausencia y una esperanza. La declaración final de la cumbre incluye un párrafo que expresa que Argentina, Brasil, Uruguay, Paraguay y Venezuela no están de acuerdo con el ALCA porque consideran que en la región no están dadas las condiciones para negociar dicho mecanismo en la actualidad.
Este párrafo consta de tres partes, la primera recoge la propuesta de Panamá en la que manifiesta “no hay ningún obstáculo para continuar las negociaciones dentro del ALCA”, según explicó el canciller Bielsa.
La segunda describe la propuesta de Venezuela y la tercera corresponde a la propuesta hecha por Colombia de conformar una comisión de negociadores para evaluar las condiciones y negociaciones del ALCA en el futuro.
El presidente argentino, Nestor Kirchner, expuso claramente su postura con respecto al tema en su discurso: “...pensamos que no servirá cualquier Acuerdo de Libre Comercio de las Américas. (...) El acuerdo posible será aquel que reconozca las diversidades y permita los beneficios mutuos. Un acuerdo no puede ser un camino de una sola vía, de prosperidad en una sola dirección; un acuerdo que no se haga cargo ni resuelva las fuertes asimetrías existentes no hará más que profundizar la injusticia y el quiebre de nuestras economías...”
Por su parte, el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, dijo en su discurso de más de dos horas en la III Cumbre de los pueblos, que tuvo lugar paralelamente a la IV Cumbre de las Américas en Mar del Plata, que los pueblos se habían reunido allí para sepultar un proyecto injusto, "Cada uno de nosotros trajo una pala, una pala de enterrador, porque aquí en Mar del Plata está la tumba del ALCA. La tumba del ALCA. Vamos a decirlo: ALCA, ALCA, al carajo".
Este es el tercer encuentro convocado por los movimientos sociales y populares de todo el continente americano “para fortalecer nuestras resistencias alternativas y para rechazar la presencia del genocida George W. Bush en tierras latinoamericanas”. Esta reunión, como las anteriores, han sido fundamentales para el rechazo de proyectos que perjudican a los países de América a favor del imperio norteamericano. El III encuentro contó con la participación de varias personalidades destacadas, como el premio Nóbel de la paz Adolfo Pérez Esquivel, el dirigente boliviano Evo Morales, el cineasta bosnio Emir Kusturica y el ídolo futbolístico argentino Diego Armando Maradona, que, actuando como anfitrión, viajó desde Buenos Aires en el llamado “tren del alba” junto a periodistas y simpatizantes. El ex futbolista ofreció una conferencia de prensa antes de la partida del tren donde declaró: "Es un orgullo como argentino ir en este tren para repudiar a esta basura que es Bush".
Cuba fue el único estado americano no invitado a la cita de los representantes en Mar del Plata, pero envió una nutrida delegación a la "Cumbre de los Pueblos", con el cantante Silvio Rodríguez como uno de los principales participantes, los asistentes llevaban además enormes carteles con la cara del Che Guevara y de Fidel Castro, de modo que el país caribeño no estuvo ausente.
Pero la división generada por posiciones opuestas respecto al tratado del ALCA trae también una esperanza. Nuevas voces se oyen en el continente, los países que integran el Mercosur y Venezuela, que otrora se limitaban a asentir y obedecer las órdenes del gigante del norte, hoy se paran con la frente en alto negándose a firmar documentos que condenen a más miseria a sus pueblos. Sus mandatarios exigen, por primera vez en un foro internacional como la Cumbres de las Américas, que se hable abiertamente de las asimetrías y de la integración de los pueblos de manera global y no sólo comercial. El propio Chávez, antes de entrar a la segunda reunión plenaria de la Cumbre, expresó su convicción de que es viable un nuevo concepto en las relaciones entre Estados Unidos y el resto de América, dijo: “Ojalá que de Mar del Plata surja una nueva era de convivencia y de respeto verdadero”. Ojalá, y los demás dioses.
Publicado en El Español en Australia el 8.11.2005
La cuarta cumbre de las Américas finalizó el sábado 5 en Mar del Plata con una división, una ausencia y una esperanza. La declaración final de la cumbre incluye un párrafo que expresa que Argentina, Brasil, Uruguay, Paraguay y Venezuela no están de acuerdo con el ALCA porque consideran que en la región no están dadas las condiciones para negociar dicho mecanismo en la actualidad.
Este párrafo consta de tres partes, la primera recoge la propuesta de Panamá en la que manifiesta “no hay ningún obstáculo para continuar las negociaciones dentro del ALCA”, según explicó el canciller Bielsa.
La segunda describe la propuesta de Venezuela y la tercera corresponde a la propuesta hecha por Colombia de conformar una comisión de negociadores para evaluar las condiciones y negociaciones del ALCA en el futuro.
El presidente argentino, Nestor Kirchner, expuso claramente su postura con respecto al tema en su discurso: “...pensamos que no servirá cualquier Acuerdo de Libre Comercio de las Américas. (...) El acuerdo posible será aquel que reconozca las diversidades y permita los beneficios mutuos. Un acuerdo no puede ser un camino de una sola vía, de prosperidad en una sola dirección; un acuerdo que no se haga cargo ni resuelva las fuertes asimetrías existentes no hará más que profundizar la injusticia y el quiebre de nuestras economías...”
Por su parte, el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, dijo en su discurso de más de dos horas en la III Cumbre de los pueblos, que tuvo lugar paralelamente a la IV Cumbre de las Américas en Mar del Plata, que los pueblos se habían reunido allí para sepultar un proyecto injusto, "Cada uno de nosotros trajo una pala, una pala de enterrador, porque aquí en Mar del Plata está la tumba del ALCA. La tumba del ALCA. Vamos a decirlo: ALCA, ALCA, al carajo".
Este es el tercer encuentro convocado por los movimientos sociales y populares de todo el continente americano “para fortalecer nuestras resistencias alternativas y para rechazar la presencia del genocida George W. Bush en tierras latinoamericanas”. Esta reunión, como las anteriores, han sido fundamentales para el rechazo de proyectos que perjudican a los países de América a favor del imperio norteamericano. El III encuentro contó con la participación de varias personalidades destacadas, como el premio Nóbel de la paz Adolfo Pérez Esquivel, el dirigente boliviano Evo Morales, el cineasta bosnio Emir Kusturica y el ídolo futbolístico argentino Diego Armando Maradona, que, actuando como anfitrión, viajó desde Buenos Aires en el llamado “tren del alba” junto a periodistas y simpatizantes. El ex futbolista ofreció una conferencia de prensa antes de la partida del tren donde declaró: "Es un orgullo como argentino ir en este tren para repudiar a esta basura que es Bush".
Cuba fue el único estado americano no invitado a la cita de los representantes en Mar del Plata, pero envió una nutrida delegación a la "Cumbre de los Pueblos", con el cantante Silvio Rodríguez como uno de los principales participantes, los asistentes llevaban además enormes carteles con la cara del Che Guevara y de Fidel Castro, de modo que el país caribeño no estuvo ausente.
Pero la división generada por posiciones opuestas respecto al tratado del ALCA trae también una esperanza. Nuevas voces se oyen en el continente, los países que integran el Mercosur y Venezuela, que otrora se limitaban a asentir y obedecer las órdenes del gigante del norte, hoy se paran con la frente en alto negándose a firmar documentos que condenen a más miseria a sus pueblos. Sus mandatarios exigen, por primera vez en un foro internacional como la Cumbres de las Américas, que se hable abiertamente de las asimetrías y de la integración de los pueblos de manera global y no sólo comercial. El propio Chávez, antes de entrar a la segunda reunión plenaria de la Cumbre, expresó su convicción de que es viable un nuevo concepto en las relaciones entre Estados Unidos y el resto de América, dijo: “Ojalá que de Mar del Plata surja una nueva era de convivencia y de respeto verdadero”. Ojalá, y los demás dioses.
Al camarada Jaime, salud
Por Alejo Rivas Devecchi
(publicada en El Español en Australia el 1.11.05)
Cuando me afilié a la Unión de Juventudes Comunistas, por 1984, Jaime Pérez era un mito. Un nombre que pintábamos en las paredes y en las pancartas que llevábamos a las marchas donde pedíamos a gritos su liberación y la de los otros. En las eternas reuniones de entonces, los comunistas más viejos (de 20 años) nos hablaban de él con reverencia, nos contaban de su firme resistencia en la clandestinidad, contaban cómo aguantó la tortura día a día y no vendió a sus compañeros, aunque le costó su salud y casi su vida.
Al tiempo, el ex Secretario General del Partido salió de la cárcel, junto con otros “queridos peladitos”. Fue recién entonces que empezamos a conocer al hombre. Y Jaime era un hombre humano, sin redundancias. Tenía la capacidad de acortar las distancias, hasta cuando hablaba desde un estrado a una cuadra, uno se sentía como su único interlocutor, porque le hablaba directamente a la gente, porque no estaba posando, estaba diciendo lo que pensaba y lo que creía que había que hacer para lograr concretar ese pensamiento.
En 1990 fue electo Secretario General nuevamente, y al poco tiempo sorprendió al escenario político con sus críticas a los viejos dogmas comunistas. El viejo militante demostró entonces su claridad ideológica, su estatura teórica. Enfrentado a una situación inusual recurrió a su bagaje de conocimientos políticos y los aplicó, con perfecta lógica marxista-leninista decidió deshacerse de las vetustas estructuras inoperantes y renovar la organización desde su base. Para eso había que revisar los planteos ideológicos, y lo hizo. Fue muy criticado por ello, incluso ahora, pero la historia le dio la razón.
Le dio la razón el propio comunismo moderno, que hace tiempo que no habla de dictadura del proletariado. Pero también le dio la razón la evolución política del país desde entonces, desde el enorme triunfo electoral de la 1001, que fue abriendo el camino del avance del Frente Amplio hasta hoy. Porque no puede haber quien honestamente pueda negar que este hombre cumplió un papel imprescindible en la llegada de la izquierda al poder. Incluso hay quienes iríamos más allá y diríamos que si él siguiera hoy en la dirigencia del PCU y del Frente Amplio, otro sería el posicionamiento del actual gobierno.
Su actuación como legislador mostró también de que calidad de persona se trataba. Su primer interés fue saldar sus deudas con la historia, con sus camaradas, y se encargó como nadie de investigar la masacre del la seccional 20 en 1972. Ojalá el gobierno del Frente Amplio llegue al menos a acercarse a la altura de este enorme hombre, impidiendo que los represores de ayer y de hoy se burlen de las instituciones políticas y la moral de este país. Ojalá, al igual que Jaime, los que ahora están sentados en el Palacio Legislativo recuerden los que quedaron en el camino para que ellos llegaran hasta ahí y decidan, de una vez por todas, saldar ellos su deuda con la historia. Ojalá les sirva el haber caminado frente al féretro de un hombre impecable para acordarse de su propia dignidad.
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Jaime Pérez en el recuerdoRECUADRO
Estaba escribiendo esta nota, cuando apareció en el chat un viejo amigo de la facultad con el que nos mantenemos unidos pese a tiempos y distancias. En aquellos tiempos él era periodista y yo no, y sé que conoció personalmente a Jaime. Se me ocurrió pedirle su opinión, pero no pudo con su pluma inquieta y me mandó lo que sigue, le pedí permiso para compartirlo con ustedes, y aquí está:
Jaime Pérez en el recuerdo
Por Mauricio Pienica
La noticia de la muerte de Jaime sorprende, no por el hecho de la muerte en si de una persona que, como otros tantos veteranos dirigentes políticos y luchadores sociales, ha visto llegar ese ineludible momento, sino por su removedora circunstancia. La noticia aflora inmediatamente el recuerdo del Jaime Pérez recién liberado de las garras de la dictadura y por el que, un joven estudiante como era yo en ese entonces, sentía esa especial sensación, mezcla de respeto y admiración.
Respeto por el compañero militante, incansable luchador en pos de anhelados ideales de justicia social y libertad.
Admiración por su valor, por ser un símbolo de la resistencia a la dictadura, sobreviviendo la tortura salvaje y la cárcel durante prácticamente una década, agudizada por su doble pecado, mortal para aquellos tiempos, de ser comunista y judío.
Recuerdo el rostro curtido por tantas horas amargas y ese espíritu inquebrantable del viejo obrero peletero que supo transmitir esperanza y confianza a los jóvenes que con suma atención escuchábamos atentamente sus discursos.
Supe escucharlo en charlas, mitines y discursos y también verlo desempeñarse como legislador por la 1001.
Y por que no decirlo, también aflora el recuerdo de su propia revisión política tras la crisis de la ex Unión Soviética, superando no con pocas críticas la ortodoxia y tomando distancia del “Partido” cuando la discusión ideológica movió los estamentos más íntimos de esa corriente política.
Como tantos otros viejos dirigentes que tuve el gusto de conocer personalmente y que lamentablemente han desaparecido físicamente, aunque no de nuestra memoria, vale el adiós de la hora al Jaime Pérez de siempre. Salud !!!
(publicada en El Español en Australia el 1.11.05)
Cuando me afilié a la Unión de Juventudes Comunistas, por 1984, Jaime Pérez era un mito. Un nombre que pintábamos en las paredes y en las pancartas que llevábamos a las marchas donde pedíamos a gritos su liberación y la de los otros. En las eternas reuniones de entonces, los comunistas más viejos (de 20 años) nos hablaban de él con reverencia, nos contaban de su firme resistencia en la clandestinidad, contaban cómo aguantó la tortura día a día y no vendió a sus compañeros, aunque le costó su salud y casi su vida.
Al tiempo, el ex Secretario General del Partido salió de la cárcel, junto con otros “queridos peladitos”. Fue recién entonces que empezamos a conocer al hombre. Y Jaime era un hombre humano, sin redundancias. Tenía la capacidad de acortar las distancias, hasta cuando hablaba desde un estrado a una cuadra, uno se sentía como su único interlocutor, porque le hablaba directamente a la gente, porque no estaba posando, estaba diciendo lo que pensaba y lo que creía que había que hacer para lograr concretar ese pensamiento.
En 1990 fue electo Secretario General nuevamente, y al poco tiempo sorprendió al escenario político con sus críticas a los viejos dogmas comunistas. El viejo militante demostró entonces su claridad ideológica, su estatura teórica. Enfrentado a una situación inusual recurrió a su bagaje de conocimientos políticos y los aplicó, con perfecta lógica marxista-leninista decidió deshacerse de las vetustas estructuras inoperantes y renovar la organización desde su base. Para eso había que revisar los planteos ideológicos, y lo hizo. Fue muy criticado por ello, incluso ahora, pero la historia le dio la razón.
Le dio la razón el propio comunismo moderno, que hace tiempo que no habla de dictadura del proletariado. Pero también le dio la razón la evolución política del país desde entonces, desde el enorme triunfo electoral de la 1001, que fue abriendo el camino del avance del Frente Amplio hasta hoy. Porque no puede haber quien honestamente pueda negar que este hombre cumplió un papel imprescindible en la llegada de la izquierda al poder. Incluso hay quienes iríamos más allá y diríamos que si él siguiera hoy en la dirigencia del PCU y del Frente Amplio, otro sería el posicionamiento del actual gobierno.
Su actuación como legislador mostró también de que calidad de persona se trataba. Su primer interés fue saldar sus deudas con la historia, con sus camaradas, y se encargó como nadie de investigar la masacre del la seccional 20 en 1972. Ojalá el gobierno del Frente Amplio llegue al menos a acercarse a la altura de este enorme hombre, impidiendo que los represores de ayer y de hoy se burlen de las instituciones políticas y la moral de este país. Ojalá, al igual que Jaime, los que ahora están sentados en el Palacio Legislativo recuerden los que quedaron en el camino para que ellos llegaran hasta ahí y decidan, de una vez por todas, saldar ellos su deuda con la historia. Ojalá les sirva el haber caminado frente al féretro de un hombre impecable para acordarse de su propia dignidad.
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Jaime Pérez en el recuerdoRECUADRO
Estaba escribiendo esta nota, cuando apareció en el chat un viejo amigo de la facultad con el que nos mantenemos unidos pese a tiempos y distancias. En aquellos tiempos él era periodista y yo no, y sé que conoció personalmente a Jaime. Se me ocurrió pedirle su opinión, pero no pudo con su pluma inquieta y me mandó lo que sigue, le pedí permiso para compartirlo con ustedes, y aquí está:
Jaime Pérez en el recuerdo
Por Mauricio Pienica
La noticia de la muerte de Jaime sorprende, no por el hecho de la muerte en si de una persona que, como otros tantos veteranos dirigentes políticos y luchadores sociales, ha visto llegar ese ineludible momento, sino por su removedora circunstancia. La noticia aflora inmediatamente el recuerdo del Jaime Pérez recién liberado de las garras de la dictadura y por el que, un joven estudiante como era yo en ese entonces, sentía esa especial sensación, mezcla de respeto y admiración.
Respeto por el compañero militante, incansable luchador en pos de anhelados ideales de justicia social y libertad.
Admiración por su valor, por ser un símbolo de la resistencia a la dictadura, sobreviviendo la tortura salvaje y la cárcel durante prácticamente una década, agudizada por su doble pecado, mortal para aquellos tiempos, de ser comunista y judío.
Recuerdo el rostro curtido por tantas horas amargas y ese espíritu inquebrantable del viejo obrero peletero que supo transmitir esperanza y confianza a los jóvenes que con suma atención escuchábamos atentamente sus discursos.
Supe escucharlo en charlas, mitines y discursos y también verlo desempeñarse como legislador por la 1001.
Y por que no decirlo, también aflora el recuerdo de su propia revisión política tras la crisis de la ex Unión Soviética, superando no con pocas críticas la ortodoxia y tomando distancia del “Partido” cuando la discusión ideológica movió los estamentos más íntimos de esa corriente política.
Como tantos otros viejos dirigentes que tuve el gusto de conocer personalmente y que lamentablemente han desaparecido físicamente, aunque no de nuestra memoria, vale el adiós de la hora al Jaime Pérez de siempre. Salud !!!
La libertad de malinformación en los Estados Unidos
Por Alejo Rivas Devecchi

(Nota publicada en El Españoel en Australia el 25.10.05)
En julio pasado, el juez Thomas Hogan de los Estados Unidos condenó a la periodista Judith Miller a 18 meses de prisión por desacato al negarse a revelar la fuente de una información que ella no escribió. En ese momento las voces de la prensa mundial se alzaron para defender el derecho de un periodista a proteger su fuente. Sin embargo, en días pasados, Miller ha sido duramente desautorizada por varios medios y hasta su derecho cuestionado.
El caso comenzó como una aparente venganza. En los meses anteriores a la invasión a Irak, el gobierno norteamericano y el inglés comenzaron a difundir noticias que afirmaban que Saddam Hussein preparaba una bomba atómica. Basaban sus acusaciones en un supuesto informe de inteligencia que afirmaría que Irak habría comprado uranio a Nigeria. Esta situación llevó al ex embajador Joseph Wilson IV a la indignación; él mismo había realizado la investigación aludida en febrero de 2002, pero el resultado había sido exactamente el contrario del ahora publicado. Ante la continua repetición de falsedades relacionadas a su trabajo, utilizadas además como excusa para una masacre, Wilson se dirigió al New York Times y relató su historia, que fue publicada el domingo 6 de julio de 2003.
La reacción de la Casa Blanca no se hizo esperar. En una columna de Robert D. Novak -reportero relacionado a los círculos del poder norteamericano- publicada en el Washington Post y otros 300 diarios, se expuso a la esposa de Wilson como agente encubierto de la CIA. “Wilson nunca trabajó para la CIA, pero su esposa, Valerie Palme, es una operativa encubierta de la agencia en armas de destrucción masiva” escribió Novak. Más de un año después de publicada esta columna, el juez Hogan condenó a Miller -afamada periodista ganadora de un premio Pulitzer con su equipo del New York Times- por negarse a revelar las fuentes de esta intriga en la que tuvo una participación , como mucho, marginal.
Judith Miller no era desconocida para la Casa Blanca, es experta en Medio Oriente y trabajó en la cobertura de las dos guerras de Irak. En particular en la segunda guerra, en la que tuvo un papel protagónico en la campaña de George W. Bush y sus aliados para convencer a la opinión pública mundial que Irak poseía armas de destrucción masiva, cuya falsedad quedó luego totalmente probada. Miller utilizó datos falsos en varias de sus notas que defendían esta posición.
El 17 de octubre, el Washington Post publicó un artículo de Howard Kurtz en el que pone en tela de juicio la credibilidad de esta reportera. Kurtz apunta sus acusaciones a las dos situaciones: la campaña acerca de las armas de destrucción masiva y su negativa a cooperar en el juicio del caso Palmer. El periodista del Post cita a varios especialistas en periodismo y compañeros de trabajo de Miller que hablan muy mal de ella. Jay Rosen, profesor de periodismo en la Universidad de Nueva York dijo: “no creo que Judith Miller siga siendo creible”. Craig Pyes, compañero de equipo de Miller en una serie sobre Al Qaeda escribió un memorando a los editores del Times diciendo: “No quiero trabajar más con Miller,....., no confío en su trabajo, en su juicio ni en su conducta”, entre otras cosas.
A cualquier lector de medio somnoliento para arriba, se le ocurriría preguntar por qué el Washington Post no publicó estas acusaciones durante la falsa campaña de las armas de destrucción masiva, a la que también contribuyó. O podría preguntarse por qué su actual Staff Writer, Bob Woodward tuvo derecho a hacerse famoso y millonario por defender sus fuentes en el caso Watergate -el más famoso de la historia del periodismo investigativo- y Judith Miller, treinta y tres años después, no goza a su entender del mismo derecho.
Aunque se esperan procesamientos de funcionarios al más alto nivel del gobierno estadounidense, quizás nunca se lleguen a conocer en detalle los entretelones de este caso. Lo claro es que hubo un manejo al menos irresponsable de los medios y las fuentes de información. También está clara la forma en que el poder usa, abusa, y luego y descarta sus serviles mandaderos. El que ayer le sirvió para mentir al mundo, hoy irá a la cárcel sin que la propia ley lo defienda y mañana será cuestionado por todos sus “colegas” por aquello que hizo y por lo que no.
(Nota publicada en El Españoel en Australia el 25.10.05)
En julio pasado, el juez Thomas Hogan de los Estados Unidos condenó a la periodista Judith Miller a 18 meses de prisión por desacato al negarse a revelar la fuente de una información que ella no escribió. En ese momento las voces de la prensa mundial se alzaron para defender el derecho de un periodista a proteger su fuente. Sin embargo, en días pasados, Miller ha sido duramente desautorizada por varios medios y hasta su derecho cuestionado.
El caso comenzó como una aparente venganza. En los meses anteriores a la invasión a Irak, el gobierno norteamericano y el inglés comenzaron a difundir noticias que afirmaban que Saddam Hussein preparaba una bomba atómica. Basaban sus acusaciones en un supuesto informe de inteligencia que afirmaría que Irak habría comprado uranio a Nigeria. Esta situación llevó al ex embajador Joseph Wilson IV a la indignación; él mismo había realizado la investigación aludida en febrero de 2002, pero el resultado había sido exactamente el contrario del ahora publicado. Ante la continua repetición de falsedades relacionadas a su trabajo, utilizadas además como excusa para una masacre, Wilson se dirigió al New York Times y relató su historia, que fue publicada el domingo 6 de julio de 2003.
La reacción de la Casa Blanca no se hizo esperar. En una columna de Robert D. Novak -reportero relacionado a los círculos del poder norteamericano- publicada en el Washington Post y otros 300 diarios, se expuso a la esposa de Wilson como agente encubierto de la CIA. “Wilson nunca trabajó para la CIA, pero su esposa, Valerie Palme, es una operativa encubierta de la agencia en armas de destrucción masiva” escribió Novak. Más de un año después de publicada esta columna, el juez Hogan condenó a Miller -afamada periodista ganadora de un premio Pulitzer con su equipo del New York Times- por negarse a revelar las fuentes de esta intriga en la que tuvo una participación , como mucho, marginal.
Judith Miller no era desconocida para la Casa Blanca, es experta en Medio Oriente y trabajó en la cobertura de las dos guerras de Irak. En particular en la segunda guerra, en la que tuvo un papel protagónico en la campaña de George W. Bush y sus aliados para convencer a la opinión pública mundial que Irak poseía armas de destrucción masiva, cuya falsedad quedó luego totalmente probada. Miller utilizó datos falsos en varias de sus notas que defendían esta posición.
El 17 de octubre, el Washington Post publicó un artículo de Howard Kurtz en el que pone en tela de juicio la credibilidad de esta reportera. Kurtz apunta sus acusaciones a las dos situaciones: la campaña acerca de las armas de destrucción masiva y su negativa a cooperar en el juicio del caso Palmer. El periodista del Post cita a varios especialistas en periodismo y compañeros de trabajo de Miller que hablan muy mal de ella. Jay Rosen, profesor de periodismo en la Universidad de Nueva York dijo: “no creo que Judith Miller siga siendo creible”. Craig Pyes, compañero de equipo de Miller en una serie sobre Al Qaeda escribió un memorando a los editores del Times diciendo: “No quiero trabajar más con Miller,....., no confío en su trabajo, en su juicio ni en su conducta”, entre otras cosas.
A cualquier lector de medio somnoliento para arriba, se le ocurriría preguntar por qué el Washington Post no publicó estas acusaciones durante la falsa campaña de las armas de destrucción masiva, a la que también contribuyó. O podría preguntarse por qué su actual Staff Writer, Bob Woodward tuvo derecho a hacerse famoso y millonario por defender sus fuentes en el caso Watergate -el más famoso de la historia del periodismo investigativo- y Judith Miller, treinta y tres años después, no goza a su entender del mismo derecho.
Aunque se esperan procesamientos de funcionarios al más alto nivel del gobierno estadounidense, quizás nunca se lleguen a conocer en detalle los entretelones de este caso. Lo claro es que hubo un manejo al menos irresponsable de los medios y las fuentes de información. También está clara la forma en que el poder usa, abusa, y luego y descarta sus serviles mandaderos. El que ayer le sirvió para mentir al mundo, hoy irá a la cárcel sin que la propia ley lo defienda y mañana será cuestionado por todos sus “colegas” por aquello que hizo y por lo que no.
Jubilaciones ilegítimas
Por Alejo Rivas Devecchi

Nota publicada en "El Español en Australia" el 18.10
El pasado viernes, el matutino uruguayo La República tituló en tapa: “La sociedad (uruguaya) le paga $51.037 (US$ 2132), por mes a Gregorio Álvarez por haber sido dictador”. La nota en página tres anuncia que el senador Leonardo Nicolini promoverá la anulación de esa pasividad.
Cualquier ciudadano razonable apoya esta gestión. A nadie le gusta estar pagando un premio a quien cometió la mayor usurpación que se puede pensar en un estado democrático. Este hombre se robó un país, pero cabe recordar que no lo hizo solo. Durante trece años, mes más o menos, el Uruguay fue gobernado y administrado ilegítimamente. Cientos, sino miles de cargos fueron repartidos a discreción. Muchos funcionarios públicos y privados, más que nada educadores, fueron destituidos, encarcelados o asesinados, para luego colocar en su lugar a algún amigo o colaborador del usurpador de turno. Todos los que sufrimos este período en una escuela pública, recordamos a las esposas de militares reemplazando a las antiguas directoras.
La pregunta surge entonces por sí misma ¿qué pasa con todos estos otros funcionarios ilegítimos? Sin perjuicio de la inmediata anulación de cualquier tipo de retribución que se le esté pagando a Álvarez, además de sus privilegios de ex jefe de estado, como su chofer y escolta, sería lógico que se investigue a los demás y, eventualmente, se les quiten los privilegios obtenidos de forma tan baja. No sólo en Uruguay, en toda América Latina se dieron situaciones tristemente similares y pocos han sido los casos en que las irregularidades se han rectificado.
Según el diario digital ABC de Concordia, Argentina, la situación en el vecino país no es muy diferente. A Reynaldo Benito Bignone, último dictador de la Argentina, procesado por una causa de robo de bebés, el Estado le paga una pensión graciable como ex presidente de facto, en base a una derogada ley de la época de otro dictador, Juan Carlos Onganía.
Otra rápida reflexión apuntaría hacia los tiempos transcurridos. La última dictadura en Uruguay dio paso a un gobierno democrático, o casi, hace ya veinte años. Parece tiempo suficiente para que esto se hubiera planteado. El propio senador Nicolini ocupó anteriormente una banca legislativa ¿Por qué nadie investigó, denunció ni promovió las resoluciones necesarias para terminar con privilegios no ganados legítimamente en estos veinte años?
Aunque obvio, sigue siendo imperioso exigir claridad. Claridad en la gestión pública porque muchos uruguayos quisieran saber que se hace con su dinero. Saber qué se le paga a quien y porqué. Quizá sea también una buena oportunidad de recordar a nuestros gobernantes que sin justicia, no hay democracia que valga.
Nota publicada en "El Español en Australia" el 18.10
El pasado viernes, el matutino uruguayo La República tituló en tapa: “La sociedad (uruguaya) le paga $51.037 (US$ 2132), por mes a Gregorio Álvarez por haber sido dictador”. La nota en página tres anuncia que el senador Leonardo Nicolini promoverá la anulación de esa pasividad.
Cualquier ciudadano razonable apoya esta gestión. A nadie le gusta estar pagando un premio a quien cometió la mayor usurpación que se puede pensar en un estado democrático. Este hombre se robó un país, pero cabe recordar que no lo hizo solo. Durante trece años, mes más o menos, el Uruguay fue gobernado y administrado ilegítimamente. Cientos, sino miles de cargos fueron repartidos a discreción. Muchos funcionarios públicos y privados, más que nada educadores, fueron destituidos, encarcelados o asesinados, para luego colocar en su lugar a algún amigo o colaborador del usurpador de turno. Todos los que sufrimos este período en una escuela pública, recordamos a las esposas de militares reemplazando a las antiguas directoras.
La pregunta surge entonces por sí misma ¿qué pasa con todos estos otros funcionarios ilegítimos? Sin perjuicio de la inmediata anulación de cualquier tipo de retribución que se le esté pagando a Álvarez, además de sus privilegios de ex jefe de estado, como su chofer y escolta, sería lógico que se investigue a los demás y, eventualmente, se les quiten los privilegios obtenidos de forma tan baja. No sólo en Uruguay, en toda América Latina se dieron situaciones tristemente similares y pocos han sido los casos en que las irregularidades se han rectificado.
Según el diario digital ABC de Concordia, Argentina, la situación en el vecino país no es muy diferente. A Reynaldo Benito Bignone, último dictador de la Argentina, procesado por una causa de robo de bebés, el Estado le paga una pensión graciable como ex presidente de facto, en base a una derogada ley de la época de otro dictador, Juan Carlos Onganía.
Otra rápida reflexión apuntaría hacia los tiempos transcurridos. La última dictadura en Uruguay dio paso a un gobierno democrático, o casi, hace ya veinte años. Parece tiempo suficiente para que esto se hubiera planteado. El propio senador Nicolini ocupó anteriormente una banca legislativa ¿Por qué nadie investigó, denunció ni promovió las resoluciones necesarias para terminar con privilegios no ganados legítimamente en estos veinte años?
Aunque obvio, sigue siendo imperioso exigir claridad. Claridad en la gestión pública porque muchos uruguayos quisieran saber que se hace con su dinero. Saber qué se le paga a quien y porqué. Quizá sea también una buena oportunidad de recordar a nuestros gobernantes que sin justicia, no hay democracia que valga.
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